lunes, 13 de abril de 2020

Los Sherlock Holmes del siglo XXI trabajan en el ciberespacio

Quienes combaten el mal debieron ampliar su área de acción a Internet, donde los hechos delictivos crecen y causan fuertes pérdidas

Una alta ejecutiva es obligada a depositar 50.000 euros para evitar que se publique su incursión en un sitio de citas sexuales. Al mismo tiempo, un concurso totalmente amañado premia a un hijo de un CEO con un celular último modelo; cuando el chico llegue a su casa, impregnará con un virus los dispositivos móviles de su padre. Ambos son modus operandi del ciberdelito del siglo XXI, pergeñado por malhechores que tienen como aliada a Internet.
Este flagelo, que produce 300.000 ataques por día, está en cuarto lugar de preocupación entre las empresas, algo que las lleva a invertir entre US$ 1 y 10 millones por año en prevención, según cuenta Sergi Gil, responsable de CyberSOC Academy Deloitte.
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Gil, que vino a la Argentina de la mano de la Universidad Siglo 21 para entregar una beca y dar una charla sobre ciberseguridad, precisa que el 90% de lo que desembolsan las compañías se destina a máquinas y el resto, a formación de la gente para que esté preparada ante un posible ciberataque.
El hombre cuenta que las acciones de una empresa perdieron 15% en un día, luego de que los accionistas se enteraron de que sus redes habían sido infectadas y violadas por crackers (así se denomina a estos delincuentes, para diferenciarlos de los hackers ). ¿Y quién es la persona más atacada? "La secretaria del alto directivo", acota. "Porque es ella la que tiene la agenda completa, guarda todos los números de cuentas bancarias de su jefe y hasta sabe si tiene una amante", explica este barcelonés, fanático de Barcelona y con butaca en el Nou Camp.
Lo peor de este panorama no son las cifras, sino el hecho de que "los buenos" están siempre por detrás de "los malos". Para Gil, una empresa debe saber anticiparse a los ataques, mediante inteligencia; luego se tiene que dar cuenta de que es atacada, y, por último, debe saber reaccionar al ataque. "No sólo a nivel técnico, sino a nivel de comunicación y jurídico", agrega.
Otra mala noticia. "No hay en las empresas recursos formados para anticipar los ataques", dice Gil. Es en ese contexto en el que llegó a la Argentina para incentivar a los alumnos de la Universidad Siglo 21 a tomar la certificación internacional (curso específico), creada entre Deloitte y Red Ilumno. Sólo en la Unión Europea hay una oferta de empleo para 700.000 personas, que no llega a cubrirse.
Sergi dice que el cibercrimen mueve más dinero que el narcotráfico, el contrabando de armas y la prostitución; por eso las mafias no se quieren quedar atrás y lo que hacen es contratar a gente que se dedique exclusivamente a hacer ataques. "Antes lo que hacían era tirar el virus en Internet y esperar la pesca de algún incauto. Pero hoy eso ha cambiado, y el 95% de los ataques es dirigido, es decir, que se ataca a una persona o una empresa con un objetivo muy concreto."
Entre los fines específicos está robar mapas, patentes o fórmulas, espiar los mails, las fotos y las claves de la computadora, entre otros. "Esa gente se dedica sólo a eso y, si no lo consigue, harán ingeniería social para lograrlo", destaca Gil.
Hay ciertos rubros en los que es imposible estimar el daño que les puede provocar un ataque de éstos. Porque, por ejemplo, ¿cómo calcular la pérdida de confianza que produce en un cliente de un banco saber que los delincuentes tienen los códigos de todas sus tarjetas? No por nada las que más invierten en ciberseguridad son las entidades financieras.
¿Algún recaudo personal? Los ejecutivos, según Gil, tienen que hacer contraseñas largas y cambiarlas cada seis meses. El ingenio de los "malos" no tiene límite: "Un grupo montó una empresa de eventos, hizo varios y llegó a un acuerdo con un colegio, con premios y preguntas. Uno de los regalos era un celular, cuyo ganador ya estaba marcado y no era otro que el hijo de un alto ejecutivo. El chico llegó a su casa, se conectó a Wi-Fi al mismo tiempo que su padre y así habilitó a los delincuentes toda su información privada y de la firma".
El 66% de los ciberataques es por culpa o negligencia de empleados. Ese porcentaje se podría resolver en un 80% con formación. Los maleantes van tanto a empresas grandes como a pymes. En las primeras tienen grandes recompensas, pero en las últimas les es mucho más fácil acceder.
De las pymes no sólo tienen su información, sino la de sus clientes. En cuanto a geografía, Gil deja en claro que América latina está igual de "infectada" con estos delitos que Europa, África y Asia. "Quien está un poco mejor es Estados Unidos, porque allí son más conscientes e invierten antes", cuenta.
Las industrias más atacadas en la actualidad son las de manufactura, debido a la información que manejan (Apple, Google, las automotrices y las farmacéuticas, están entre ellas) y las de venta electrónica. El costo de una auditoría o consultoría sobre este tema va desde US$ 3000 hasta 100.000 por servicio.
A nivel jurídico, hay muchas lagunas y, por lo general, la ley corre por detrás de los ciberdelitos. Además, hay una especie de "paraísos para el ciberdelito", como por ejemplo Rusia y Rumania. Los delincuentes lo saben, entonces, aunque vivan en otros, lanzan los ataques desde esos lugares para que no se los pueda penar.
Será por todo esto, tal vez, que ya se habla acerca de que Internet es el quinto escenario de guerra en el mundo, luego de la tierra, el agua, el aire y el espacio.

INTELIGENCIAS ARTIFICIALES

Inteligencias artificiales y problemas mentales


«El mercader de droga,» escribió William S. Burroughs, «no vende su producto al consumidor, vende el consumidor a su producto. No mejora y simplifica su mercadería. Degrada y simplifica al cliente.» Bien podría haber estado describiendo nuestra internet comercial, mediada por algoritmos, y orientada alrededor de las redes sociales.
Los efectos emocionales y políticamente tóxicos de plataformas como Facebook y Twitter, junto con las organizaciones que las explotan, pueden no haber estado entre sus objetivos, pero no son accidentales. Si uno configura un sistema basado en datos para descubrir la mejor manera de inducir a los usuarios a que se queden en la plataforma e interactúen con ella y con sus anunciantes, simplemente hará eso. Sucede que el usuario ideal de un juego o una red social, compulsivo, constante, comprometido, el que cada algoritmo está constantemente tratando de entrenar a través de lo que le ofrece y cómo reacciona a sus acciones, no es el más emocionalmente sano.
Maximizar engagement (un término que vacía el concepto de «compromiso» y lo reduce a la interacción mecánica independiente de sus objetivos; importa el que usen la plataforma, no el para qué ni sus efectos ni en el usuario ni en terceros) es el objetivo explícito de los negocios en línea contemporáneos, quienes redescubrieron e implementaron, rápida y eficientemente, las tradicionales herramientas de la apuesta compulsiva y la manipulación psicológica constante. No son herramientas que hagan al usuario más sano emocionalmente, todo lo contrario, pero nadie programó a estos algoritmos para medir, mucho menos evitar, estos efectos secundarios.
 Y, por sofisticadas que parezcan estas plataformas en la actualidad, el impacto que han tenido hasta ahora ha sido mediante tecnologías que ya están conceptualmente obsoletas. Imagine al mejor jugador de ajedrez de la historia, re-entrenado usando el conocimiento de las experiencias y acciones diarias de billiones de personas para ser el terapeuta conductual más efectivo y menos ético del mundo, alimentado en tiempo real con cada pieza de información disponible sobre usted, interactuando constantemente con cada dispositivo digital, servicio, y fuente de información con el que está en contacto directo o indirecto, capaz de elegir lo que ve y lo que se le sugiere que vea —incluso de inventar cualquier texto, audio, o video que necesite— y dedicado exclusivamente a modificar sus emociones y forma de ver el mundo, sin ningún cuidado por su bienestar, de acuerdo a las preferencias de la persona o programa que le esté pagando más en ese momento o que explote mejor sus propias vulnerabilidades tecnológicas.
Expresado en forma alegórica, esto podría ser una versión puesta al día de una pesadilla gnóstica de Philip K. Dick. Un video diseñado por una superhumanamente capaz inteligencia artificial para explotar cada uno de tus puntos débiles emocionales — una víctima de asesinato con un rostro que te recuerda a un ser querido, la voz de un político ligeramente remodulada para hacerla subliminalmente repugnante, un texto que casualmente inserta una referencia indirecta a una tragedia personal en el momento exacto del día en el que estás más cansado y tus defensas están más bajas — no estaría fuera de lugar en una de sus historias, pero también está a solo unos años de ser tecnológicamente posible, y está explícitamente en las hojas de ruta de Investigación+Desarrollo de la industria. Cambie el vocabulario, sin cambiar nada de lo que se describe, y es una propuesta que los inversores en Silicon Valley escuchan una docena de veces al mes.
Sería absurdo pretender que nuestras sociedades siempre fueron cuerdas y bien informadas. Cada medio trae oportunidades para información tanto como para manipulación, para sociedades más inteligentes y para locura colectiva. Pero evitar o reducir los efectos negativos es siempre un desafío. Este es el nuestro, y puede que sea uno de los más difíciles que hayamos enfrentado. La cantidad de información y puro poder cognitivo dedicado a manipular a cada uno de nosotros, individualmente, en cada minuto de cada día, está creciendo exponencialmente, y nuestra habilidad individual y colectiva para lidiar con esto ciertamente no lo hace. Cómo nos ajustemos a esto será un factor sutil pero poderoso en el desarrollo de nuestras sociedades en las próximas décadas.

NARCOTRÁFICO 3.0 by Marcelo Rinesi

Narcotráfico 3.0


Hace unos años, un juez de los EEUU ayudó al FBI a dar un gran golpe a favor de la siguiente generación de organizaciones criminales sofisticadas, al sentenciar al operador de «Silk Road» Ross Ulbricht (conocido como Dread Pirate Roberts) a cadena perpetua.  El feedback que le dieron al mundo criminal fué tan preciso y útil como cualquiera que pudiera dar un consultor de alto nivel: hasta que el operador humano, cada vez más inestable y hambriento de atención, falló, el sistema funcionaba muy bien. La siguiente iteración es obvia: mercados altamente distribuidos con poca o ninguna intervención humana. Y las fuerzas de la ley están completa, estructural, y abismalmente mal preparadas para lidiar con esto.
Para ser justos, ya están lidiando bastante mal con el medio ambiente criminal actual. Era más fácil durante el siglo pasado, cuando cárteles grandes y estructurados jerárquicamente bajo la dirección de psicópatas extravagantes proveían objetivos mediáticos vulnerables a la clase de equipamiento y estrategias militares favorecidos por la doctrina de la DEA. Los grandes cárteles fueron destruidos, por supuesto, pero esto solo llevó a una industria más descentralizada y flexible que ha probado ser tan efectiva proveyendo a los EEUU y Europa occidental con, por ejemplo, cocaína, de manera escalable y estable, que la demanda está completamente satisfecha, y tienen que buscar nuevos productos y mercados para crecer sus negocios. No hay ninguna Guerra contra las Drogas que pueda ser ganada, porque no están enfrentando a un ejército, sino a una industria satisfaciendo una demanda ridículamente rentable. Por cierto, lo mismo sucedió durante la fase más reciente de la Guerra contra el Terror: el análisis estadístico ha demostrado que la violencia crece después de que líderes terroristas son asesinados, al ser los únicos actores en sus organizaciones interesados en niveles tácticamente controlados de violencia.
En términos de reducción real del crimen, cerrar Silk Road fue un gesto tan inútil como el cerrar un sitio de torrentes, y por la misma razón. Así como las características de la Internet que la hacen tan valiosa hacen la distribución de archivos P2P inevitable, las mismas infraestructuras financieras, logísticas, e informacionales que hacen posible la economía global hacen inevitable el tráfico descentralizado de drogas. 
En cualquier caso, el futuro va a ser mucho peor que lo que ya está sucediendo. Aquí es donde las cosas se ponen realmente interesantes: las mismas tendencias tecnológicas y organizacionales que le dan ventaja a las corporaciones más avanzadas y efectivas, están casi diseñadas para proveer a las redes de tráfico de drogas con todavía más ventajas sobre las fuerzas de la ley (esto no es ni coincidencia ni malevolencia; la diferencia entre la función central de Amazon y la de un operador mayorista de drogas es regulatoria, no técnica).



Para empezar, las blockchains que subyacen a monedas alternativas como bitcoin son registros compartidos, globalmente verificables, y criptográficamente robustos para compromisos entre entidades anónimas. Solo esto soluciona muchas clases de problemas de coordinación para redes criminales, de la misma forma que lo hacen para redes de negocios y sociales.
Los autos sin conductor y drones baratos y numerosos, al hacer muchos aspectos de logística a pequeña escala eficientes y programables, van a revolucionar la «última milla» de la distribución de drogas al mismo tiempo que las entregas de sitios de ecommerce. Como los mensajeros, los drones pueden ser interceptados. A diferencia de los mensajeros, no hay riesgo para el que los envía cuando esto sucede. Y la propagación de riesgo en la cadena de distribución es el principal factor sobre los márgenes en la industria de las drogas, especialmente en los niveles más altos, donde el producto es ridículamente barato. Es difícil de imaginar una manera mejor de enviar drogas que autos y camiones sin conductor.
Pero el factor realmente decisivo va a ser la combinación de una tecnología que ya existe, redes de miles de computadoras hackeadas alquiladas por operadores a terceros, con tecnología que está siendo desarrollada, organizaciones autónomas confiables basadas en la blockchain, el equivalente en ecommerce de autos sin conductor. Combinandolas, va a ser posible para un consumidor de drogas con reputación anónima pero verificable comprar a un vendedor con la misma clase de reputación a través de un sitio web que existe en una computadora en la casa de un tercero (que ni siquiera se va a enterar nunca que fué hackeada) solo hasta que la transacción finalice, y recibir el producto a través de un vehículo automatizado que luce exactamente igual a miles de otros (posiblemente también hackeado a un dueño que nunca se va a enterar para qué fue usado, o siquiera que lo fué), y que olvidará toda la información de su trayecto a medida que lo va realizando.
Por supuesto, esta es solo una implementación de las mismas tecnologías que harán que Amazon y sus pares eliminen a los competidores tradicionales que les quedan: computación escalable barata, transacciones en línea confiables, cadenas logísticas automatizadas, y entrega de «última milla» eficiente. La diferencia principal: las redes de tráfico de drogas van a ser las únicas organizaciones donde «big data» va a ser aplicada para escalar y mejorar el proceso de olvidar información en vez de adquirirla (una inversión casi borgesiana que no carece de poesía). No teniendo activos clave materiales, financieros o humanos, serán completamente invulnerables a cualquier fuerza de seguridad todavía enfocada en encontrar y encarcelar a los más grandes «líderes criminales.»
Esto es inefectivo hoy, y será absurdo mañana, lo que ilustra uno de los problemas políticos más importantes de principios del siglo XXI. Los partidarios de las armas en EEUU frecuentemente remarcan que «si las armas son ilegales, solo los ilegales tendrán armas,» pero el tema importante en la política del poder no son las armas (al menos no la clase que alguien sin amigos en el Pentágono puede comprar): si la clase media y la sociedad civil no aprende a usar redes logísticas distribuidas autónomas avanzadas, solo los ricos y los criminales van a usar redes logísticas distribuidas autónomas avanzadas. Y si piensa que las cosas van mal hoy…

sábado, 11 de abril de 2020

LA PRIMERA LATA DE CERVEZA


Las latitas le están queriendo ganar la pulseada a las clásicas y tradicionales botellas en lo que consumo de cerveza respecta, aunque también en otras bebidas.
Los que fueron supliendo el envase de vidrio por el aluminio argumentan que las latitas son más prácticas, quizás porque se enfrían más rápido y no hay que tener envases a mano para concretar la compra. Incluso, la latita se puede reciclar.
También las latas suelen tener menos cantidad que la botella de litro, lo que permite también regular el consumo, o al menos intentarlo.
De moda en estos días, las latitas de cerveza no son nuevas y tienen su buena historia, que se remonta allá lejos y hace tiempo.
Corría el año 24 de enero 1935, hace 85 años, cuando la primera cerveza en lata salió a la venta, una verdadera novedad para la época.
Después de décadas de experimentos, con aciertos y errores, y más de una década de Ley Seca en Estados Unidos, la Gottfried Krueger Brewing Company sacaba al mercado su ansiado producto, en Richmond, Virginia.
Gootfried Krueger, nuestro hombre en cuestión, fue un emigrante alemán con residencia en Newark, New Jersey. Había arribado desde su tierra natal en 1853 y comenzó a trabajar en Newark, en la fábrica de cerveza de Adams & Laible.
En este establecimiento aprendió el oficio y todos los secretos de los maestros cerveceros. Ale, Porter y Stout habían sido los estilos de clásicos, pero la floreciente emigración europea demandaba una cerveza más ligera, cercana al estilo alemán.
De esta forma, los emigrantes alemanes comenzaron a fabricar una cerveza Lager, al estilo americano.
Pocos años después, en 1865, Krueger ya era propietario de su propia fábrica de cerveza. La cerveza Lager triunfó y se convirtió en la bebida nacional en la tierra del Tío Sam.
Pero antes de que este sagaz alemán haya sacado al mercado la lata, en 1909 la empresa American Can había estado haciendo experimentos para enlatar la cerveza.
El intento no prosperó que la cerveza en aquellos tiempos no estaba filtrada, por lo que en ocasiones seguían carbonatando en las latas hasta que las hacían estallar.
Poco después, cuando un 17 de enero de 1920 entra en vigor la Ley Seca de Estados Unidos, American Can abandonó estos experimentos.
Recién en 1933, con el fin de Ley Seca, cuando American Can logró fabricar una lata presurizada y con un recubrimiento especial evitando así que la cerveza reaccionara con el estaño. Ese invento llegó un par años después al mercado.

domingo, 5 de abril de 2020

EL DÍA DESPUÉS DEL DÍA DESPUÉS

Seguramente la mayoría de nosotros recibimos más de 1.753.713 frases e historias por minuto por WhatsApp, y la mayoría repetida en los 657.234 grupos en los que participamos. Quiero enfocarme en una de ellas para la nota de esta semana, con la esperanza de que una vez más, ustedes participen con sus hijos en este debate que quiero provocar sobre el día después.
Se trata de una linda frase, que le asignan a Clint Eastwood que dice: "La gente dice que deberíamos dejar un planeta mejor para nuestros hijos. La verdad es que deberíamos dejar unos hijos mejores educados para nuestro planeta"
Entonces quiero aprovechar esta cuarentena para reflexionar en familia acerca de cómo prepararnos y educamos en materia de economía y finanzas (de eso se trata este espacio) para el día después del día después de esta pandemia. Nosotros no podemos modificar ni evitar las consecuencias globales de tremenda crisis, pero si podemos manejar nuestra actitud luego de que pase.
A mis hijos les conté que, en lo personal, no perdí mi dinero en esta crisis, solo perdí la herencia que les correspondía a ellos, así que van a tener que prepararse para ganarse la vida. Preparémoslos para asumir los riesgos. De eso se trata la vida. Esto justifica el motivo de esta nota.
Como siempre repito, es mentira que crisis es oportunidad, crisis es crisis, y solo cuando esta termina, recién ahí, aparecen mucha oportunidades para el que está preparado. Empecemos a prepararnos entonces.
Parto del supuesto de que esto va a pasar, va a dejar daños colaterales muy importantes, pero también un nuevo orden social, dándonos una nueva oportunidad de hacer algo mejor no ya para la próxima generación, sino junto a ella.
Sabemos que, los datos globales son muy duros, la cantidad de infectados, la cantidad de fallecidos por la pandemia, sumado a ellos los destrozos sociales que conlleva una economía paralizada y un sistema de pago semi quebrado.
Primer consigna: Busquémosle la vuelta. A la mayoría de nosotros no nos queda otra.
¿Qué les diría a mis hijos en materia económica?
Intentemos no formar parte de los números malos de esa estadística. Cuidémonos mucho y cuidemos a todos los que tenemos cerca. Si todos lo hacemos reducimos los riesgos sociales. Es momento de pensar en sociedad y no en forma individual. Cuántos más seamos los que pensemos así, más rápido saldremos. De nada me sirve salvarme solo si después no tengo quien me provea entre otras: comida, transporte, salud, etc.
Esto no es una guerra, ni un terremoto, ni un Tsunami, afecta a mucha gente, resiente al sistema productivo pero las estructuras quedan en pie. La capacidad instalada sigue ahí, las fábricas están, las casas están, las rutas están, los puertos están, incluso a modo de consuelo, menos contaminadas.
Los hospitales nos enseñan que en el mismo edificio uno vive el momento más feliz de su vida (el nacimiento de un hijo o de un ser muy esperado) pero también el de mayor tragedia (la pérdida de un ser querido). El día después del día después será igual, convivirá la tragedia de lo vivido con las ganas de vivir de nuevo. Debemos tener más ganas de vivir el futuro que solo lamentarnos por lo perdido. Preparemos nuestra mente para mirar hacia adelante, recordando siempre de donde venimos. El éxito no se mide por el punto al que uno llega, sino desde el lugar desde donde uno viene.
Todos los días promedio en el mundo nacen 359.000 personas y mueren por día 157.000. O sea, cada día aparecen 202.000 consumidores nuevos. Hay más oportunidades en el futuro que lo perdido en el pasado.
Cuando esto termine, va a ver mas ganas de consumir que de ahorrar, va a haber cambios sustanciales en nuestras escalas de valores.
Este aislamiento obligado nos permitió entender que el valor económico más preciado que tenemos es la libertad de elegir. Nunca la vendan. Nunca la cedan. Ni por un político, ni por un fundamentalista, ni por un salario. Quedó claro que el mundo es uno solo, somos todos ciudadanos de él, y no se dejen llevar por falsos nacionalismos y menos aún si quieren restringir sus libertades. Libres de equipaje para elegir el destino afín a sus ideales. Pero hay que tener en cuenta que el Estado va a ser más grande porque ocupó espacios que corresponden a la actividad privada. Sin financiamiento para sostenerse, tiene dos opciones: a) les abre el juego a los privados y aparecen nuevas oportunidades, o b) tendremos un estado más voraz por recursos y que castiga más a las libertades individuales. Hay que prepararse entonces para un Plan A, o un Plan B.
Va a aumentar la desigualdad entre los que tuvieron y tienen acceso a una vida más online y los que se mueven en una economía informal, sin acceso a adaptarse a los cambios.
Cada crisis revoluciona al sector que la provocó. Los Bancos no son iguales desde el 2008. La seguridad no es la misma desde la caída de las Torres Gemelas.
Luego de la gran crisis de las punto.com en el año 2000 nacen, Google, Facebook, Instagram, Spotify, Zoom, Microsoft Teams, Estas grandes compañías y aplicaciones que nos hicieron soportar esta cuarentena nacieron después de esa crisis.
Acá va a pasar lo mismo, nuevas empresas de alimentación, viajes, entretenimiento, tecnológica, ciberseguridad, logística, sistemas de pago generarán miles de nuevos puestos de trabajo. Preparémonos para estar en el lugar adecuado.
Esta pandemia va a pasar, pero luego va a venir otra crisis global, para mí, ligada a las intercomunicaciones. Es el principal miedo de los que viven de la nube (no me refiero al sistema político global). Esta pandemia nos sacó el miedo de operar, de comprar, de pagar, de transferir, de estudiar online. Pero si todos mis datos están en una nube ¿quién los cuida? Vamos a pagar seguros, protecciones, resguardos. Preparémonos para los negocios de Ciberseguridad.
Los nuevos valores sociales girarán en torno a la sostenibilidad y a la buena alimentación. Ser responsable socialmente no es solo algo políticamente correcto, sino también algo rentable. Ganará más un auditor de buenas prácticas corporativas que el auditor de balances, porque el accionistas le tiene más miedo a perder el prestigio, a las multas o a la condena social que a un balance contable al día con calificación de riesgo. Preparémonos para estar en el lugar adecuado.
El desempleo va a aumentar, pero va a haber más trabajo, preparémonos para saber vivir sin jefes, pero sin salarios y obra social garantizada. Saquémonos el fin de mes como barrera cultural y pensemos en duración de proyectos.
Aprender a tomar riesgos. Estos ya no se evitan, se asumen riesgos al hacer algo, pero también cuando no lo hacemos o nos quedamos quietos. Ser conservador es tomar riesgos también.
Andre Kostolani decía que si uno tiene mucha plata puede hacer lo que quiera, puede cometer errores porque no perderá su calidad de vida. Quien tiene poca plata, diversifique, no arriesgue todo en un solo negocio. Si no, puede perder lo poco que tiene y peor aún su capacidad de recuperarse. Pero si uno no tiene nada de plata, tiene la obligación de arriesgar si no nunca va a cambiar la situación en la que está. Ser conservador con nada, no tiene mucho sentido, solo conservará su situación actual.
La credibilidad va a ser la mejor carta de presentación de la personas en el mundo que viene. Es el mejor valor que le podemos transmitir a nuestros hijos, y por eso quiero terminar con un ejemplo de Warren Buffett:
Había una vez un profesor que luego de explicarles a sus alumnos cómo funcionaba el mercado, les planteó el siguiente desafío: Cada alumno debía elegir a un compañero para invertir en él un 10% de sus ahorros. Si a la persona elegida le iba bien en el futuro (si acertaba el escenario) entonces el inversor ganaría un 10% de la fortuna recaudada por la capacidad del elegido. En cambio, si le iba mal (no acertaba el escenario) perdería el 10% de los ahorros invertidos en su compañero.
Luego el profesor les preguntó el motivo por el cual invirtieron en esa persona. Algunos contestaron: por ser correcto, su perseverancia, por su buena actitud, por ser intuitivo. Solo recalcaban características positivas. Nadie invirtió en personas soberbias, listas, sagaces, las cuales tenían mayor posibilidad de ganar mucho dinero por tener esas cualidades. pero los alumnos argumentaban que podrían ser estafados por estos y no obtener lo invertido.
El profesor continuó con el planteo y formuló la siguiente pregunta: ¿En qué persona no invertirían nunca? Las respuestas fueron: en un deshonesto, en una mala persona, en un soberbio.
Para finalizar el profesor dijo: Si cada uno es 100% dueño de su vida, uno sabe cómo tiene que ser para ser exitoso (buena persona, perseverante, buena actitud, intuitivo, honesto). En cambio, con las otras cualidades (mala persona, deshonesto, sagaz, soberbio) uno puede tener mayores posibilidades de ganar mucho dinero, pero se quedaría solo y la familia lo único que esperaría sería cobrar la herencia.
Quería terminar esta nota con ese ejemplo del profesor para hacer un resumen: Vamos a salir de esta con muchos daños colaterales, pero tenemos que enfrentarlo con ganas de vivir el futuro. Preparándonos para cambiar el miedo a lo desconocido por la ventaja de anticiparlo. Pero aprendamos que ser mejores con nuestro medio ambiente, respetar nuestra libertad de decidir y sobre todo enseñar a nuestros hijos a ser buenas personas, como en el ejemplo de Warrant Buffett, es lo que finalmente cuenta.





Seguramente la mayoría de nosotros recibimos más de 1.753.713 frases e historias por minuto por WhatsApp, y la mayoría repetida en los 657.234 grupos en los que participamos. Quiero enfocarme en una de ellas para la nota de esta semana, con la esperanza de que una vez más, ustedes participen con sus hijos en este debate que quiero provocar sobre el día después.

Se trata de una linda frase, que le asignan a Clint Eastwood que dice: "La gente dice que deberíamos dejar un planeta mejor para nuestros hijos. La verdad es que deberíamos dejar unos hijos mejores educados para nuestro planeta"
Entonces quiero aprovechar esta cuarentena para reflexionar en familia acerca de cómo prepararnos y educamos en materia de economía y finanzas (de eso se trata este espacio) para el día después del día después de esta pandemia. Nosotros no podemos modificar ni evitar las consecuencias globales de tremenda crisis, pero si podemos manejar nuestra actitud luego de que pase.
A mis hijos les conté que, en lo personal, no perdí mi dinero en esta crisis, solo perdí la herencia que les correspondía a ellos, así que van a tener que prepararse para ganarse la vida. Preparémoslos para asumir los riesgos. De eso se trata la vida. Esto justifica el motivo de esta nota.
Como siempre repito, es mentira que crisis es oportunidad, crisis es crisis, y solo cuando esta termina, recién ahí, aparecen mucha oportunidades para el que está preparado. Empecemos a prepararnos entonces.
Parto del supuesto de que esto va a pasar, va a dejar daños colaterales muy importantes, pero también un nuevo orden social, dándonos una nueva oportunidad de hacer algo mejor no ya para la próxima generación, sino junto a ella.
Sabemos que, los datos globales son muy duros, la cantidad de infectados, la cantidad de fallecidos por la pandemia, sumado a ellos los destrozos sociales que conlleva una economía paralizada y un sistema de pago semi quebrado.
Primer consigna: Busquémosle la vuelta. A la mayoría de nosotros no nos queda otra.
¿Qué les diría a mis hijos en materia económica?
Intentemos no formar parte de los números malos de esa estadística. Cuidémonos mucho y cuidemos a todos los que tenemos cerca. Si todos lo hacemos reducimos los riesgos sociales. Es momento de pensar en sociedad y no en forma individual. Cuántos más seamos los que pensemos así, más rápido saldremos. De nada me sirve salvarme solo si después no tengo quien me provea entre otras: comida, transporte, salud, etc.
Esto no es una guerra, ni un terremoto, ni un Tsunami, afecta a mucha gente, resiente al sistema productivo pero las estructuras quedan en pie. La capacidad instalada sigue ahí, las fábricas están, las casas están, las rutas están, los puertos están, incluso a modo de consuelo, menos contaminadas.
Los hospitales nos enseñan que en el mismo edificio uno vive el momento más feliz de su vida (el nacimiento de un hijo o de un ser muy esperado) pero también el de mayor tragedia (la pérdida de un ser querido). El día después del día después será igual, convivirá la tragedia de lo vivido con las ganas de vivir de nuevo. Debemos tener más ganas de vivir el futuro que solo lamentarnos por lo perdido. Preparemos nuestra mente para mirar hacia adelante, recordando siempre de donde venimos. El éxito no se mide por el punto al que uno llega, sino desde el lugar desde donde uno viene.
Todos los días promedio en el mundo nacen 359.000 personas y mueren por día 157.000. O sea, cada día aparecen 202.000 consumidores nuevos. Hay más oportunidades en el futuro que lo perdido en el pasado.
Cuando esto termine, va a ver mas ganas de consumir que de ahorrar, va a haber cambios sustanciales en nuestras escalas de valores.
Este aislamiento obligado nos permitió entender que el valor económico más preciado que tenemos es la libertad de elegir. Nunca la vendan. Nunca la cedan. Ni por un político, ni por un fundamentalista, ni por un salario. Quedó claro que el mundo es uno solo, somos todos ciudadanos de él, y no se dejen llevar por falsos nacionalismos y menos aún si quieren restringir sus libertades. Libres de equipaje para elegir el destino afín a sus ideales. Pero hay que tener en cuenta que el Estado va a ser más grande porque ocupó espacios que corresponden a la actividad privada. Sin financiamiento para sostenerse, tiene dos opciones: a) les abre el juego a los privados y aparecen nuevas oportunidades, o b) tendremos un estado más voraz por recursos y que castiga más a las libertades individuales. Hay que prepararse entonces para un Plan A, o un Plan B.
Va a aumentar la desigualdad entre los que tuvieron y tienen acceso a una vida más online y los que se mueven en una economía informal, sin acceso a adaptarse a los cambios.
Cada crisis revoluciona al sector que la provocó. Los Bancos no son iguales desde el 2008. La seguridad no es la misma desde la caída de las Torres Gemelas.
Luego de la gran crisis de las punto.com en el año 2000 nacen, Google, Facebook, Instagram, Spotify, Zoom, Microsoft Teams, Estas grandes compañías y aplicaciones que nos hicieron soportar esta cuarentena nacieron después de esa crisis.
Acá va a pasar lo mismo, nuevas empresas de alimentación, viajes, entretenimiento, tecnológica, ciberseguridad, logística, sistemas de pago generarán miles de nuevos puestos de trabajo. Preparémonos para estar en el lugar adecuado.
Esta pandemia va a pasar, pero luego va a venir otra crisis global, para mí, ligada a las intercomunicaciones. Es el principal miedo de los que viven de la nube (no me refiero al sistema político global). Esta pandemia nos sacó el miedo de operar, de comprar, de pagar, de transferir, de estudiar online. Pero si todos mis datos están en una nube ¿quién los cuida? Vamos a pagar seguros, protecciones, resguardos. Preparémonos para los negocios de Ciberseguridad.
Los nuevos valores sociales girarán en torno a la sostenibilidad y a la buena alimentación. Ser responsable socialmente no es solo algo políticamente correcto, sino también algo rentable. Ganará más un auditor de buenas prácticas corporativas que el auditor de balances, porque el accionistas le tiene más miedo a perder el prestigio, a las multas o a la condena social que a un balance contable al día con calificación de riesgo. Preparémonos para estar en el lugar adecuado.
El desempleo va a aumentar, pero va a haber más trabajo, preparémonos para saber vivir sin jefes, pero sin salarios y obra social garantizada. Saquémonos el fin de mes como barrera cultural y pensemos en duración de proyectos.
Aprender a tomar riesgos. Estos ya no se evitan, se asumen riesgos al hacer algo, pero también cuando no lo hacemos o nos quedamos quietos. Ser conservador es tomar riesgos también.
Andre Kostolani decía que si uno tiene mucha plata puede hacer lo que quiera, puede cometer errores porque no perderá su calidad de vida. Quien tiene poca plata, diversifique, no arriesgue todo en un solo negocio. Si no, puede perder lo poco que tiene y peor aún su capacidad de recuperarse. Pero si uno no tiene nada de plata, tiene la obligación de arriesgar si no nunca va a cambiar la situación en la que está. Ser conservador con nada, no tiene mucho sentido, solo conservará su situación actual.
La credibilidad va a ser la mejor carta de presentación de la personas en el mundo que viene. Es el mejor valor que le podemos transmitir a nuestros hijos, y por eso quiero terminar con un ejemplo de Warren Buffett:
Había una vez un profesor que luego de explicarles a sus alumnos cómo funcionaba el mercado, les planteó el siguiente desafío: Cada alumno debía elegir a un compañero para invertir en él un 10% de sus ahorros. Si a la persona elegida le iba bien en el futuro (si acertaba el escenario) entonces el inversor ganaría un 10% de la fortuna recaudada por la capacidad del elegido. En cambio, si le iba mal (no acertaba el escenario) perdería el 10% de los ahorros invertidos en su compañero.
Luego el profesor les preguntó el motivo por el cual invirtieron en esa persona. Algunos contestaron: por ser correcto, su perseverancia, por su buena actitud, por ser intuitivo. Solo recalcaban características positivas. Nadie invirtió en personas soberbias, listas, sagaces, las cuales tenían mayor posibilidad de ganar mucho dinero por tener esas cualidades. pero los alumnos argumentaban que podrían ser estafados por estos y no obtener lo invertido.
El profesor continuó con el planteo y formuló la siguiente pregunta: ¿En qué persona no invertirían nunca? Las respuestas fueron: en un deshonesto, en una mala persona, en un soberbio.
Para finalizar el profesor dijo: Si cada uno es 100% dueño de su vida, uno sabe cómo tiene que ser para ser exitoso (buena persona, perseverante, buena actitud, intuitivo, honesto). En cambio, con las otras cualidades (mala persona, deshonesto, sagaz, soberbio) uno puede tener mayores posibilidades de ganar mucho dinero, pero se quedaría solo y la familia lo único que esperaría sería cobrar la herencia.
Quería terminar esta nota con ese ejemplo del profesor para hacer un resumen: Vamos a salir de esta con muchos daños colaterales, pero tenemos que enfrentarlo con ganas de vivir el futuro. Preparándonos para cambiar el miedo a lo desconocido por la ventaja de anticiparlo. Pero aprendamos que ser mejores con nuestro medio ambiente, respetar nuestra libertad de decidir y sobre todo enseñar a nuestros hijos a ser buenas personas, como en el ejemplo de Warrant Buffett, es lo que finalmente cuenta.

sábado, 4 de abril de 2020

RUSIA EXPORTA ABERDEEN ANGUS A CHINA

Rusia inició la venta a China de carne Aberdeen Angus

“Miratorg”, el mayor productor de carnes porcina y vacuna de Rusia (149.000 tn. de carne vacuna en 2019), acaba de convertirse en el 1er. exportador ruso en colocar carne vacuna en China. La partida inicial fue de 200 toneladas. Los contenedores serán entregados en China en estos días, según informó Tatiana Kulistíkova (Agroinvestor).

Por URGENTE24
Aberdeen Angus
Victoria Abrámchenko, viceprimer ministra de Rusia, informó hoy que “ya el 07/04 los primeros 8 contenedores (de carne rusa Aberdeen Angus) ingresarán en China”, y puntualizó que las negociaciones se prolongaron 7 años.

“Nuestra exportación a China dará un nuevo impulso al desarrollo de la producción cárnica. Recuerdo que este sector comenzó su desarrollo hace 20 años prácticamente de cero. Esto es especialmente importante ahora, en las actuales condiciones”, agregó la funcionaria.
Las inversiones de “Miratorg” en ganado de consumo cárnico superan los 1500 millones de dólares. Tiene 98 haciendas de ganado vacuno y el rodeo total de Aberdeen Angus supera las 700.000 cabezas. El holding exporta su producción a 30 países, incluyendo el Golfo Pérsico, Asia sudoriental, África, América Latina y los países de la ex Unión Soviética.
Esta primera partida de “Miratorg” está destinada a canales mayoristas de comercialización y food-services, en tanto que el holding está preparando una línea de productos para venta directa.
“El inicio de los suministros a China es un importante paso para los productores de carne vacuna en Rusia. Ha sido posible gracias a la asociación efectiva entre el estado y el comercio –señaló Víktor Linnik, presidente de “Miratorg”-. El incremento del potencial exportador de producción agropecuaria, incluyendo carne y subproductos, fue planteado por el presidente. En la práctica hemos resuelto la tarea de reemplazo de importaciones y el potencial para incrementar la producción competitiva es enorme”.
Según sus palabras, la producción rusa puede competir exitosamente con los exportadores líderes de carne vacuna en el mercado chino, tales como Australia, Argentina y Brasil, gracias a su elevada calidad y a la seguridad biológica y sanitaria. La carne rusa, afirmó, será más requerida en China por cuanto los productores rusos tienen una única oferta: carne vacuna Premium, en tanto que los suministros suramericanos son de producción más masiva y barata.
La angus es una raza bovina conocida por ser criada para el consumo de su carne, de tamaño mediano. Existen dos variedades cuyo pelaje es de color negro o colorado. Esta raza no tiene cuernos y es originada en Escocia en las áreas de Aberdeenshire y de Angus, antiguamente llamada Forfashire.
En los años 1800 al ganado sin cuernos de Aberdeenshire y Angus se le llamaba 'Angus doddies'.
Hugh Watson sería el fundador de la raza, pionero en seleccionar los mejores animales negros y machos, para reproducción.
Hasta 2014, Rusia incorporó planteles de Aberdeen Angus desde USA.
En 2015 inició un ingreso de genética tanto Aberdeen Angus como Herford desde algunos países que fuesen libres de aftosa.
En aquel año, China se interesó por la carne Aberdeen Angus uruguaya, donde había interesados en exportar genética a Rusia, apelando a utilizar la figura del compartimento como herramienta de bioseguridad.

miércoles, 1 de abril de 2020

COVID-19 INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Inteligencia artificial para combatir el Covid-19 

Entelai, empresa de software médico, expuso una herramienta que permite, en menos de un minuto, confirmar sospechas de la enfermedad mediante radiografías de tórax. Su objetivo es reducir los tiempos, el uso de materiales y los esfuerzos médicos en las etapas iniciales de la infección.
IA para detectar coronavirus
Entelai, empresa de software médico de Inteligencia Artificial, expuso una herramienta permite, en menos de un minuto, confirmar sospechas de la enfermedad mediante radiografías de tórax. Su objetivo es reducir los tiempos, el uso de materiales y los esfuerzos médicos en las etapas iniciales de la infección.

La compañía argentina ofreció de manera gratuita su solución Pic Covid-19, una herramienta de Inteligencia Artificial (IA) que contribuye a la detección de casos sospechosos de la pandemia analizando radiografías de tórax.

Entelai trabajó en los últimos días para adaptar su algoritmo de IA para detectar en menos de un minuto la presencia de muestra inequívocas compatibles con el virus diferenciados de otras neumonías.
Esta solución no es una herramienta que diagnostica por sí sola, sino  un soporte para la detección de casos sospechosos utilizando placas de rayos X 

La herramienta está disponible de manera libre y gratuita para los médicos y profesionales de la salud. Con una conexión a Internet –que incluso puede ser desde el celular–, luego de completar sus datos y subir una imagen de la radiografía de tórax, en menos de un minuto se obtiene una respuesta.

“Un sistema de IA entrenado para detectar casos sospechosos en la radiografía de tórax puede ser de ayuda para los profesionales de la salud. Ante este panorama decidimos trabajar para darle a los médicos en la primera línea una herramienta adicional que esperamos sea de utilidad durante el transcurso de la pandemia, ya sea para optimizar el abordaje diagnóstico-terapéutico, así como para optimizar el uso de recursos”, explica Mauricio Farez, CEO de Entelai.

“Los algoritmos de IA aprenden, como los médicos, a través del estudio y el análisis de casos. Pueden abstraer patrones, inferir los hallazgos clave entre una y otra enfermedad y, de esa manera, predecir o clasificar problemas médicos. Por ejemplo, ante una cantidad de imágenes de radiografías de tórax normales y un conjunto de radiografías de pacientes con neumonía, los médicos y la IA aprenden a distinguirlas por sus características, como la presencia de consolidación o manchas en la radiografía, entre otras”, concluye Farez.

INNOVACIÓN EMPRESARIAL

  De qué hablamos cuando hablamos de innovación Una innovación empresarial es un nuevo o mejorado producto o proceso de negocio (o una combi...