domingo, 8 de noviembre de 2020

Big data y algoritmos para luchar contra la discriminación

 

Big data y algoritmos para luchar contra la discriminación

Un desarrollo tecnológico permite identificar casos donde se actúa con prejuicios
Un desarrollo tecnológico permite identificar casos donde se actúa con prejuicios Crédito: Shutterstock
Walter Sosa Escudero
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8 de noviembre de 2020  • 02:35

Todos recordamos la escena. Vivian Ward, el personaje de Julia Roberts en Mujer Bonita, entra con su desenfado y aspecto extremo a una carísima tienda de Rodeo Drive, y cuando pregunta "¿cuánto cuesta este vestido?", recibe como respuesta un "no tenemos nada para usted, obviamente está en el lugar equivocado; por favor, retírese". Todos nos indignamos con la discriminación basada en apariencias y luego celebramos ver a la Roberts retornar vengativamente al negocio, ya transformada en una Cenicienta moderna, con Roy Orbison cantando "Pretty Woman" de fondo. Hollywood jamás decepciona.

Pero la realidad es más dura y pocas veces ofrece oportunidades como las que tuvo el personaje de Julia Roberts. A fines de estudiar estas lamentables prácticas, big data y algoritmos mediante, el joven economista argentino Ignacio Sarmiento Barbieri integró un equipo que, a su manera, creó algo así como "clones" de las distintas versiones de Julia Roberts (la rea, la refinada, la inocente, etcétera) para estudiar las actitudes discriminatorias en la sociedad, en particular en contra de los negros y los latinos en Estados Unidos. Estas cuestiones ocupan un lugar central en la discusión política del país del norte, máxime con las tensiones raciales que atraviesan toda su historia.

El estudio que llevaron a cabo Sarmiento Barbieri junto a Peter Christensen (de la Universidad de Illinois) y Christopher Timmins (de Duke) se focalizó en la situación que enfrentan la comunidades afroamericanas y latinas en el mercado inmobiliario. La situación real es la siguiente: un latino o afroamericano va a una inmobiliaria a alquilar una vivienda, y solo por su aspecto físico es abiertamente discriminado, en forma no muy distinta de la narrada en el episodio de Mujer Bonita.

A fines de pasar de la anécdota a la hipótesis concreta y científicamente analizable, Sarmiento Barbieri y sus colegas crearon un bot (un robot computacional) que lee páginas web de ofertas de alquileres de inmobiliarias y responde haciéndose pasar por potenciales interesados, blancos, negros y latinos, creados al azar a través de un meticuloso diseño experimental. La forma de crear estos "inquilinos ficticios" es asignándoles un nombre que claramente indique la pertenencia a uno de estos grupos étnicos. Por ejemplo, un nombre como José Ramírez indica obviamente a un latino. Con los afroamericanos la cuestión es más complicada. El equipo utilizó los resultados de un puntilloso estudio reciente del sociólogo Michael Gaddis, de la Universidad de California en Los Ángeles (e implementado online en la plataforma Mechanical Turk, de Amazon), que muestra que nombres como Tanisha, Tremayne o Jamal son mucho más identificables con la comunidad afroamericana que Hunter, Claire o Seth, que indican fuertemente a los blancos. Más aún, Gaddis encuentra que una precisa combinación de nombres y apellidos permite no solo indicar pertenencia racial sino también a distintos grupos socioeconómicos, aun dentro de un mismo grupo étnico, lo que permite aislar cuestiones raciales de económicas.

Así, el bot (bautizado por sus creadores como "Earl", en homenaje al abogado Earl Dickerson, pionero en la lucha por los derechos habitacionales de los negros) fue entrenado para leer avisos online de oferta de alquileres y para responder manifestando interés en una vivienda, haciéndose pasar por Tanisha Booker, Seth Miller, Mirta Orozco o nombres similares, a través de un mensaje generado computacionalmente.

Los resultados son escandalosos. En los peores barrios (en particular, en aquellos con altísimos niveles de contaminación), aproximadamente el 60% de estos "inquilinos robóticos" recibió respuesta por parte de las inmobiliarias, sin mayores distinciones entre negros, blancos y latinos. Pero cuando se trata de las mejores zonas (aquellas con menores niveles de contaminación), la proporción de respuestas que reciben los "bots afroamericanos" se desploma al 23%, mientras que las de los blancos queda inalterada. Dicho de otra forma, en las mejores zonas, tal vez aquellas en las que deambulaban Julia Roberts y Richard Gere en Mujer Bonita, y más allá de sus ingresos y otras características, los afroamericanos deben visitar el triple de viviendas que los blancos, a fines de ser atendidos por las inmobiliarias. De manera esperable, el estudio encuentra que la situación de los latinos es también desventajosa, si bien no tanto como la que enfrentan los afroamericanos. Es importante remarcar que la naturaleza "robótica" y online de esta investigación les permite a los autores estudiar esta cuestión en todas las áreas importantes de los Estados Unidos, a diferencia de estudios anteriores, que, basados en cartas y con actores reales, solo se refirieron a regiones muy específicas.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

CONSUMO DE LUJO - RELOJES Y EL IMPACTO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

 consumo de lujo el impacto de las nuevas tecnologias

Los relojes nunca atrasan

En la industria creen que el avance de los smartwatches no afecta a los tradicionales. Sin embargo, muchas marcas de lujo lanzaron versiones inteligentes para competir con Apple. Rolex, Hublot y Chanel, entre otras, se mantienen fieles a su estilo.

La cumbre fue en 1983. Alarmados por el surgimiento del cuarzo, los dos principales fabricantes suizos de relojes –SSIH y ASUAG– se reunieron en Biel (Suiza) para contrarrestar el avance de esa tecnología digital, que llevó a la quiebra en apenas dos años a una tercera parte de las relojerías suizas. Allí mismo nació Swatch, hoy el mayor grupo mundial de relojería y proveedor de casi todas las marcas de lujo, incluyendo Rolex, Omega y Hublot, entre muchas otras. Al igual que antes, Swatch afronta un doble desafío proveniente de la tecnología: el avance de los smartwachts y el poco uso que tienen los relojes entre los jóvenes por los smartphones.

En la industria, sin embargo, creen que el reloj tradicional y sobre todo los de alta gama, está a salvo de las modas y las tendencias oportunistas. “No tenemos la impresión de que haya una competencia entre el reloj conectado (smartwatch) y el tradicional, a diferencia de lo que ocurrió con el cuarzo”, sentenció Jean-Claude Biver, presidente de Tag Heuer en marzo pasado en el Baselworld 2016, la máxima exposición anual de la industria, que se realiza en Suiza. A pesar de todo, Tag Heuer, una de las marcas de lujo insignia del grupo LVMH, presentó en esa feria su primer modelo de reloj inteligente, tras acordar una alianza con Intel y Google. Así, el coloso de la relojería suiza busca competir con Apple, que el año pasado vendió más de 11 millones de sus Apple Watch.

Los defensores de la relojería tradicional, analógica pero muy precisa, utilizan argumentos en apariencia contradictorios. “Un reloj no es únicamente una herramienta de información. Nuestra meta es la perfección del diseño, materiales y con trabajos artesanales que logren ser emotivamente atractivos, confortables y de alta calidad”, dijo a iEco Mitsuri Suda, presidente de Seiko Panamá, la oficina que controla las operaciones de ventas y marketing en la región.

Así como lo escucha: un reloj no es para dar la hora, dice este ejecutivo de la marca japonesa, coincidiendo con otras fuentes consultadas. “Para nosotros, un reloj es una pieza de diseño, son objetos de arte que pueden ser considerados como una joya o accesorio. Los conectados tienen el potencial de reemplazar a los tradicionales en algunos segmentos, pero no creemos que sustituyan a los relojes mecánicos de alta calidad”, explica Stephan Daniel Theusinger, de Alfex, una marca premium de Suiza. A pesar de todo, Alfex también acaba de ingresar “hace un año” una versión de reloj inteligente, que “combina un mecanismo analógico con funciones inteligentes”, añadió Theusinger.

Ya son varios los grupos y marcas de alta gama que lanzaron versiones digitales, pero hay otras que resisten hacerlo, todavía. Entre las más reconocidas a nivel mundial, Rolex, Patek Philippe, Cartier, Vacheron Constantin y Omega mantienen su perfil aspiracional basado en las tradiciones mecánicas de la relojería portátil. Hay otras que no reniegan de sus tradiciones, pero no quieren quedar relegadas de las nuevas tendencias provenientes del mundo tecnológico.

Las ventas de smartwatchs y pulseras inteligentes despegaron hacia fines del año pasado, un mercado que lideran las estadounidenses Fitbit y Apple, según indican estudios privados. Estimaciones de la consultora IDC indican que en 2015 se vendieron 78,1 millones de wereables (dispositivos para vestir), lo que representa un crecimiento de 171% con respecto al año anterior. A pesar de las cifras, Apple está en la mira de los entendidos. IDC calcula que el coloso de Silicon Valley vendió 11,6 millones de sus relojes inteligentes (15% del market share global), a un precio promedio de US$500 la unidad. Esto le representaría ingresos por US$6.000 millones. Detrás de Fitbit y Apple se posicionan la china Xiami, Samsung y Garmin.

A pesar del franco crecimiento de la categoría, por muchos motivos los analistas no acuerdan si finalmente el smartwatch se convertirá en un artículo masivo. Lo mismo ocurre entre las grandes marcas internacionales de indumentaria de lujo. Hay varias que lanzaron sus propios relojes inteligentes, como Salvatore Ferragamo, Gucci, Prada y Armani. Pero hay otras que lo evitan. Chanel, por caso, no prevé hacerlo por el momento y se mantiene fiel a los mecánicos. “Cada reloj que creamos es la base de una historia que contamos, salvo si un día tenemos una historia conectada que contar”, ironizó.

Las especulaciones giran en torno a la supervivencia del reloj tradicional no sólo por la irrupción de los smartwatchs sino también por el declive de los relojes entre los jóvenes. “Si bien es cierto que los jóvenes miran la hora en sus celulares, en ciudades como Sidney, Nueva York o Tokio se usan cada vez más”, aclara Karina Micciché Saavedra, vocera de Casio en la Argentina. La marca apunta a todos los segmentos, con diferentes líneas (regulares, análogicos), y también para diversas actividades: altímetro, barómetro, termómetro, brújula digital y sumergibles de hasta 200 metros. La marca también lanzó recientemente una versión de smartwatch en Basilea.

“No es lo mismo un reloj de alta gama que uno de gama media o baja”, distingue Marina Allende, del área de Relaciones Públicas de Tag Heuer en el país. “Un modelo premium transmite un montón de cosas más allá del reloj, especialmente en el público masculino: es uno de los pocos accesorios para hombres, dice quién sos. La marca define un estatus y los valores que compartís. En la alta gama, esto funciona así”, concluye.

The Big Bang Theory y el problema de la última milla: el diablo está en los detalles

Episodio cuarto de la quinta temporada de The Big Bang Theory , la serie que cuenta las aventuras de un grupo de jóvenes físicos recién graduados, muy inteligentes, "ultranerds" y con problemas de socialización. Sheldon Cooper, el más brillante (tiene un coeficiente intelectual de 187 y "memoria eidética": recuerda casi todo con gran nivel de detalle), resuelve en este capítulo que no puede ocupar espacio de su valioso cerebro con decisiones triviales, de vida cotidiana. Su mente debe concentrarse full time en abocarse a los grandes problemas de la humanidad. Entonces, a efectos prácticos, comienza a llevar a todas partes dados de los que se utilizan en los juegos de rol (de entre cuatro y 20 caras) para tomar sus "pequeñas decisiones". En un restaurante, con sus amigos, terminará por pedir una comida completamente ridícula (cuya numeración en el menú coincidió con el resultado de los dados) o posterga una ida al baño -a pesar de que se hacía encima- porque los dados le dijeron que no fuera.

El comportamiento de Sheldon Cooper -interpretado en la serie por el actor Jim Parsons, ganador de varios Globos de Oro y Emmy- es representativo de un fenómeno cada vez más estudiado en la economía del comportamiento y que fue bautizado como el "problema de la última milla". En muchas instancias de los negocios, la economía, la educación, las políticas públicas, la vida de todos los días y otra infinidad de ámbitos, los incentivos llevan a que la gente muy inteligente se ocupe de los "grandes temas", y no queden recursos para la última interfaz o etapa de implementación de una solución o buena idea en cuestión. En criollo: "Faltan cinco p'al peso", o más bien "problema del último kilómetro" (o "efecto Lole Reutemann", que se quedó sin nafta cerca de la meta). El resultado: una inversión muy costosa, que ya insumió 95 por ciento de los recursos asignados, termina con un fracaso o con problemas para ser aprovechada porque no hay nadie con incentivos (monetarios o de otro tipo) que se ocupe de la "puntada final", de ese cinco por ciento restante.

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Quien viene a la vanguardia en la teorización -y aplicación práctica de soluciones- sobre este tema es el economista Sendhil Mullainathan, un académico que vive en los Estados Unidos y que llegó a ser asesorar del actual presidente Barack Obama. Mullainathan -como Sheldon Cooper- es una de las mentes más brillantes de la "nueva economía", y sigue los pasos de otros gigantes académicos de esta profesión de origen indio, como sus compatriotas Jagdish Bhagwati, Amartya Sen y Avinash Dixit.

"Somos muy buenos para obtener soluciones que implican un salto tecnológico, pero una vez logrado esto creemos que todos lo van a adoptar como por arte de magia", contó Mullainathan por correo electrónico a LA NACION.

El economista es famoso por varios estudios ingeniosos que involucran temáticas no tradicionales. Una década atrás, por ejemplo, midió la discriminación en el mercado laboral cuando envió currículums ficticios con nombres típicos de ciudadanos afroamericanos ("Tyrone", "Latosha") y comprobó que las empresas tendían a llamar menos para concretar una entrevista de empleo que a quienes tenían nombres más ubicuos en el segmento anglosajón. Mullainathan se concentra también en la problemática de la India y de otros países donde la pobreza hace estragos. Por ejemplo, no puede creer que con los avances medicinales que hacen que en el presente las muertes infantiles por diarrea debieran ser casi nulas, la enfermedad se cobre aún 400.000 vidas de bebes por año en la India, en la actualidad.

El economista ve "problemas de última milla" en la adopción de medidas sanitarias por parte de la población en las zonas más pobres, que conspiran para reducir este flagelo.

En todos los ámbitos, las dificultades de "última milla" se multiplican. En la megaterminal aeroportuaria, que costó cientos de millones de dólares para lucir reluciente, la gente se pierde porque falla la cartelería y nadie pensó en ello.

La escuela de última generación para la que no se previeron partidas presupuestarias para sueldos docentes. Los ajustes que hacen que no se renueven pasantías de personas que realizan tareas de interfaces fundamentales mientras se mantienen los cargos de sueldos más altos, de buscadores de "grandes soluciones".

Planes que se archivan

Los planes quinquenales de desarrollo, entre otros, que después quedan en la nada porque la implementación es aburrida, poco glamorosa y anónima. El equipamiento médico carísimo que llega por donaciones a países del tercer mundo, y que a los dos meses queda obsoleto porque se rompe y no hay repuestos.

Las cajas que se apilan sin desempacar en un departamento durante meses después de una mudanza que costó horrores (en esfuerzo y en plata), pero nos quedamos sin energía para resolver el último 1% del proceso. El electrodoméstico que compramos y permanece meses sin conectar porque nos falta leer el manual de instrucciones para hacerlo andar. Los ejemplos son infinitos.

Académicos como George Lowestein insisten en la importancia y en la eficiencia de trabajar fuerte con los "problemas de última milla", donde no hay que empezar desde cero y donde ya existe un camino recorrido de recursos no utilizados.

Desde el campo del marketing, el publicista Rory Shuterland propone crear algo así como un "ministerio de los detalles" para no perder la batalla en el último trecho. Shuterland sabe de lo que habla: el marketing lleva añares explotando el hecho de que en los detalles está la clave de una experiencia memorable para el consumidor.

"A las personas muy inteligentes se les asignan lugares importantes en las corporaciones, con mucho presupuesto para gastar en soluciones caras y vistosas. En cambio, a las pequeñas cosas, que en general tienen que ver con la usabilidad y la interfaz con las personas, no se les asigna responsable", plantea Shuterland, en una charla TED.

El problema de la última milla está en el temario de la flamante Unidad del Comportamiento, que lanzó Barack Obama en julio, imitando modelos de oficinas públicas que ya funcionan en Inglaterra, Singapur y otros países, y que intentarán aprovechar lecciones de las ciencias cognitivas para mejorar la eficiencia en el uso de energía, asistencia a clases o finanzas familiares, entre otros campos.

Al frente de esta unidad, se nombró a Maya Shankar, una graduada de la universidad de Yale que aún no cumplió 30 años y que fue en su momento una niña prodigio del violín. El nombramiento provocó una catarata de artículos furiosos e irónicos en los medios conservadores de los Estados Unidos, sobre "la favorita de Obama de veintipico que cree que nos puede decir cómo mejorar nuestra vida".

Suficientes nimiedades por hoy. Esta columna se aboca ahora a un "megaplán tetraquinquenal Álter Eco de desarrollo inclusivo y exponencial con desafíos y metas para 2033". Nada de minucias, señores, que estamos para propósitos más elevados. Que el ministerio de los detalles se ocupe del resto. O que queden librados a la suerte de los datos de juegos de rol, como en la estrategia de Sheldon Cooper.

Apuntes del tiempo final

  • Macro sin micro

    Tanto en la economía como en la vida cotidiana, desde académicos hasta gente común se ocupan de grandes temas y se olvidan de los detalles.
  • Planes que no se usan

    Esa falta de interfaz de implementación provoca que muchas veces una buena idea termine cerca del fracaso cuando aparecen los problemas de último kilómetro.
  • Ineficiencia

    Las empresas pierden millones por no pensar en los eslabones finales de una cadena que previó sus recursos en la creación y no en la implementación.

jueves, 29 de octubre de 2020

CITYDASH

 

CITYDASH

Revolucionaria aplicación para gestión de ciudades

Sin información es imposible una planificación racional de los centros urbanos en el siglo 21, donde a diario ocurren migraciones multitudinarias, desplazamientos a veces rutinarios y en otros casos excepcionales. A esta gestión se le llama 'smart city' o 'ciudad inteligente', que permite una aplicación racional y eficiente de todos los recursos disponibles, no sólo los monetarios. Muy interesante la propuesta de CityData.


citydata

Conocer el movimiento de personas en 1.531 ciudades globales resulta el desafío CityData, cuya carta de presentación es muy interesante:

"En marzo de 2020, la Asociación Nacional de Parques y Recreación emitió una declaración conjunta sobre el uso de parques y espacios abiertos mientras se mantiene el distanciamiento físico. Hasta la fecha, más de 1.000 grupos en todo el país (USA) se han suscrito para expresar su apoyo al uso seguro de los parques durante esta crisis.

Algunos otros líderes municipales de todo el país se están enfrentando a la pandemia de COVID-19 mediante el uso de nuevas técnicas innovadoras como el uso de datos geoespaciales para tomar decisiones basadas en datos y asignar presupuestos y recursos para parques y programas recreativos basados ​​en la participación y el uso.

Ciudades como San Francisco están reflexionando sobre estrategias nuevas e innovadoras para usar datos que permitan medir el uso de los parques y defender la financiación adicional para programas de recreación. El aprendizaje al aire libre, las opciones de trabajo conjunto al aire libre y los eventos al aire libre con distanciamiento social son algunas de las nuevas ideas que se están considerando. Para defender y promover tales ideas, las ciudades están evaluando el uso de inteligencia geoespacial y conocimientos profundos proporcionados por plataformas como CityDash.ai."

Egresados de la Universidad de Stanford iniciaron la aplicación: Apu Kumar, Roger Holenweger y Jardel Martins. 

Un dato interesante: Head of Business para Latam es Lucas Maffioli, quien egresado de la UCA en Ingeniería Industrial obtuvo un MBA en la University of Southern California. Casi 5 años en EY, fue incorporado por CityData.ai hace más de 1 año.

La compañía avanza hacia su 3ra. ronda de financiación, interesada en alcanzar una expansión global que hoy día tiene foco en el sudeste de Asia y Latinoamerica.

El concepto clave es "People Intelligence" que es definido así: "La inteligencia de personas es la capacidad de construir un gráfico de conocimiento que se actualiza continuamente sobre cómo se comportan las personas en el mundo real utilizando datos nuevos, precisos y anonimizados sobre la presencia, la actividad y el movimiento de las personas". CityData definió 3 servicios: CityDash, CityChat y CityTrace.

CityDash AI es el gráfico de conocimiento geoespacial, basados ​​en mapas donde se aplican la información de billones de puntos de datos proporcionados por más de 1.000 millones de dispositivos cada mes para brindar información actualizada, precisa y anónima sobre la presencia, la actividad y el movimiento de las personas.

Es imprescindible responder y hasta anticipar, a interrogantes esenciales para brindar una respuesta a los ciudadanos. Por ejemplo:

 **  ¿A dónde van las personas, de dónde vienen y qué lugares visitaron en sus caminos? 

 **  ¿Hay más personas visitando parques, jardines y espacios abiertos este año?

 **  ¿Cómo se correlacionan el nivel de ingresos y la tasa de desempleo con el descuido de un vecindario?

 **  ¿Cuál es el impacto del ruido de la construcción, los baches, los escombros y las plagas en la gente del vecindario?

 **  ¿Cómo pueden los servicios de transporte compartido operados por el sector privado complementar el transporte público?

 **  ¿Cuál es el plan de evacuación de un área afectada por un incendio u otra catástrofe?

 **  ¿Pueden las ciudades conocer la relación entre las empresas minoristas y las áreas del centro para anticipar la evolución de la economía local, previendo la recaudación de impuestos de los próximos meses?

 **  ¿Cuántas personas visitaron las zonas comerciales? ¿Cuál es la tendencia semana a semana?

 **  ¿Dónde serían las habilitaciones y cuáles los rubros de comercio más convenientes por barrios, según los desplazamientos de las personas?

 **  ¿Cuáles serían las ubicaciones ideales para instalar IoT (los sensores propios de Internet de las Cosas) según la densidad y el movimiento de las personas?

Apenas algunas de las preguntas posibles.

Se puede ir más allá:

 **  ¿Cuántas personas se encontraban en las cercanías del incidente del crimen cuando ocurrió?

 **  ¿Qué tan efectivos fueron los carteles y vallas publicitarias en la ciudad de San José en el mes que pasó?

La propuesta es una gestión diferente del poder delegado por los ciudadanos en sus autoridades. Es posible que haya líderes que decidan aferrarse al pasado. Hasta ahora no resulta una opción inteligente. El problema de todo estos enfoques inteligentes es la Argentina no inteligente, donde la economía convierte en complicadísimo todo aquello que se pague en dólares estadounidenses.

También es cierto que no hay mal que dure 100 años, dicen por ahí.

sábado, 24 de octubre de 2020

FELICIDAD INTERIOR BRUTA

Bután inventó el indicador Felicidad Interior Bruta (FIB), un intento de concebir el bienestar desde una perspectiva integral. Los 700.000 habitantes de este país viven entre el Tíbet y el noreste de la India, en un territorio del tamaño de Suiza en gran parte a más de 2.000 m de altitud.

Se trata de una cultura marcada por el budismo, en la que el ya fallecido rey Jigme Singye Wangchuck dio lugar al indicador en la década de 1970.

“Los indicadores de la FIB comprenden tanto las dimensiones objetivas como las subjetivas de la vida”, afirma Karma Ura, presidente del Centro para los Estudios sobre Bután y la Felicidad Interior Bruta, que desarrolla sus indicadores.

Esto significa que los aspectos emocionales ocupan un lugar en este sistema, que incluye 72 variables. Por ejemplo, la percepción de la propia seguridad de la persona entra en la FIB, junto a las cifras oficiales de criminalidad. “De esta forma, las experiencias personales, combinadas con las estadísticas objetivas, ofrecen una mejor imagen del bienestar que únicamente las estadísticas”, opina Ura, y va un paso más allá: “Desde una perspectiva budista, la diferencia entre subjetividad y objetividad constituye una abstracción de la realidad”. Una diferencia que, desde su punto de vista, no existe en absoluto. Para Ura, todo está conectado con todo: solo una amplia gama de indicadores sociales, económicos, culturales y ecológicos es capaz de retratar fielmente la realidad.

El sistema de indicadores de la FIB se divide en nueve ámbitos:

Bienestar mental

“La felicidad colectiva es el principal objetivo de una sociedad FIB”, comenta Ura. Por lo tanto, se estudian los estados emocionales positivos y negativos entre la población. Estos pueden ser los celos, la frustración o el egoísmo, pero también la generosidad, la compasión y serenidad. También se hace hincapié en actividades espirituales como la oración y la meditación.

Uso del tiempo

La calidad de vida se refleja en lo que hacen las personas. El valor del ocio es particularmente importante, como, por ejemplo, las actividades religiosas, sociales o culturales. También se registra el trabajo doméstico no remunerado y el cuidado de niños o personas enfermas. “En las cuentas nacionales, la importancia de estas actividades generalmente está completamente subestimada”, apunta Ura.

Vida en comunidad

La confianza, la pertenencia y la seguridad en el hogar y en la comunidad: estas áreas se examinan aquí por medio de indicadores. Pero también el trabajo voluntario y la voluntad de hacer donaciones. ¿Cómo de fuertes o de débiles son las relaciones humanas en una comunidad? Los indicadores intentan abordar esta cuestión.

Diversidad y resistencia cultural

“La preservación de las tradiciones culturales es uno de los objetivos políticos más importantes en Bután”, escribe Ura. Estas tradiciones contribuyen a los valores y la identidad del país. Esto incluye dialectos, deportes tradicionales y la elaboración de artesanías. Pero también estudia el cambio de valores y las festividades locales. De esta forma, la atención se centra en la diversidad y la importancia de las tradiciones culturales.

Salud

En esta área, se hace hincapié en el estado de salud de la población. Igualmente, los indicadores evalúan el sistema sanitario y los diferentes factores que influyen en la salud. ¿Cuántos días al mes están sanas las personas? ¿Qué saben sobre el virus VIH? ¿A qué distancia andando se encuentra el centro de salud más cercano? El índice de masa corporal (IMC) conocido en Occidente también se mide.

Educación

Esta área no se entiende como un fin en sí mismo, sino como un camino hacia el “bienestar colectivo”, según Ura. La atención se centra en los conocimientos, los valores, la creatividad y las habilidades a los que contribuye el sistema educativo. Entre otros, hay un indicador de Dzongkha, el idioma oficial en Bután, y un indicador que mide la consecución de los objetivos educativos.

Diversidad y resistencia ecológica

La biodiversidad y la degradación son dos temas de vital importancia en el FIB. Se trata de la presión sobre los sistemas ecológicos, es decir, la huella dejada en la naturaleza por la actividad humana. También examina las respuestas para abordar los daños al medio ambiente. Por ejemplo, un indicador registra en qué medida se está llevando a cabo proyectos de forestación en Bután.

Estándares de vida

¿Cuántas personas son propietarias de una casa en Bután? ¿Qué ingresos tienen? ¿Y qué hay de la seguridad alimentaria? La respuesta a estas preguntas la proporcionan los indicadores en esta área.

Buena gobernanza

“En este ámbito, se explora cómo las personas perciben a su gobierno”, escribe Ura, “en términos de eficiencia, honestidad y calidad.” Trata de los derechos humanos, la corrupción y la confianza en los medios, el sistema judicial y la política. También se examina con qué efectividad funciona la acción gubernamental

Estas nueve áreas pueden observarse de forma individual o resumirse en un índice total, la felicidad social bruta, reflejada en un número que los expertos en estadística pueden representar en el tiempo.

“Los datos se recogen por medio de encuestas realizadas entre los ciudadanos”, explica Tobias Pfaff, especialista en estadística y la FIB, que ocupó en ello su doctorado en la Universidad de Westfalia en Münster, Alemania, y conoció el sistema sobre el terreno en Bután.

Pfaff parte de la base de que los estándares de vida de la población continuarán creciendo durante los próximos años en Bután, “sin embargo, los progresos en este ámbito también están ocasionando un descenso en otros. Por ejemplo, el desempleo es un fenómeno que antes no se conocía en el país”. El investigador es optimista: “en el dilema del desarrollo, el gobierno intenta mantener un equilibrio con el concepto de la felicidad social bruta”, opina.

Artículo publicado originalmente en Die Farbe des Geldes, revista de Triodos Bank Alemania.

 En un comunicado emitido esta semana, la aerolínea informó que el Grupo Aeroméxico y Grupo Modelo se unieron en un proyecto con el objetivo de proteger del Covid-19 a los viajeros y empleados de la aerolínea de bandera de México.  

Grupo Modelo es la cervecera más importante de México y es la que produce la cerveza Corona, quien ahora elaboró un gel antibacterial con el alcohol obtenido del proceso de elaboración de la cerveza Corona Cero.  

“El producto cumple las normas sanitarias mexicanas y garantiza una concentración del 70 por ciento de alcohol. Gracias al acuerdo comercial de ambas compañías”, explica el comunicado. 

“Si te cuidas tú, cuidas a México” es el nombre de la campaña en el que se repartirán estos productos como prevención del Covid-19. 

Se entregarán casi 5 millones de sachets y más de 15 mil botellas de gel antibacterial que podrán ser utilizados por los pasajeros y empleados de Aeroméxico, tanto en tierra como a bordo. 

Andrés Conesa, Director General de Grupo Aeroméxico señaló: “El acuerdo con Grupo Modelo es un ejemplo tangible de generación de alianzas entre empresas que priorizamos la seguridad de nuestros clientes y colaboradores. Seguiremos aplicando nuestro Sistema de Gestión de Salud e Higiene que incluye los mejores protocolos y la asesoría de expertos reconocidos en salud”. 

Por su parte, Cassiano De Stefano, Presidente de Grupo Modelo dijo: “Desde su fundación hace 95 años, Grupo Modelo ha buscado impactar positivamente en las comunidades donde opera. Celebramos esta importante alianza con Aeroméxico que no solo busca promover la salud e higiene de las personas en esta situación extraordinaria, sino seguir sumando esfuerzos con grandes aliados para contribuir a la recuperación económica de México”. 

Un estudio reciente de IATA reveló que se ha registrado un caso de COVID-19 por cada 2.7 millones de pasajeros en aviones, lo que demuestra que la tecnología de las aeronaves modernas y los protocolos como los aplicados por las empresas aéreas son efectivos. 

Durante la pandemia Aeroméxico colaboró en costo y esfuerzo con el Gobierno para trasladar a México casi 250 toneladas de insumos médicos esenciales.  

No sabemos si la participación del Grupo Modelo para esta acción fue a propósito o fue pura coincidencia, lo cierto es que la creadora de la cerveza “Corona” se unió en una campaña para mitigar al “Coronavirus” y lo que importa es la Salud. 


viernes, 23 de octubre de 2020

WHATSAPP BUSINESS

 

WhatsApp Business dejará comprar directamente desde la app

Las empresas podrán mostrar su catálogo y vender desde el propio chat una muestra más del proyecto de integración de funciones entre las aplicaciones del conglomerado que rige Mark Zuckerberg. El mismo camino está previsto en los planes de Instagram.


WhatsApp, Facebook, Instagram

WhatsApp la aplicación de mensajería más popular en los días que corren expande sus servicios entre usuarios y empresas vía WhatsApp Business ahora con la implementación de tiendas y compras directas dentro de la propia aplicación 

Desde la empresa dijeron que enviarán al usuario un catálogo de productos que tienen a la venta y directamente desde ahí añadir al carrito y pagar lo que desee comprar.

Para diferenciase del resto de tiendas online WA  buscará utilizar el chat como medio de comunicación entre comprador y vendedor. Es decir, no todo será automatizado sino que podrán hablar entre partes de manera directa. Como añadido ofrecerán facilidades para ver el catálogo de productos, escoger el deseado y pagarlo. Todo se realizará desde el vendedor mediante la app WhatsApp Business, que está diseñada para gestionar atención al cliente y aspectos relacionados como la venta de productos. 

Aquí es donde entra en juego el negocio de Facebook. Según trascendió, comprarán a los comercios algunos de estos servicios que se ofrecerán mediante la venta de productos. En otras palabras, probablemente veamos una cuota para las empresas con tal que utilicen la venta mediante WhatsApp. Una cuota que irá asociada a la cantidad de ventas o directamente una comisión por cada venta. 

Lo cierto es que previamente Facebook investigó la opción y mostrado catálogos de compras. Pero es ahora pareciera apostar por ese camino para extender las funciones de compras. De hecho, recientemente Facebook lanzó Facebook Shops, que permite a las empresas crear catálogos de productos y luego vender en Facebook e Instagram. Por lo tanto, tiene sentido que la empresa también quiera integrar funciones similares en WhatsApp.

Lo más probable es que para la compra y venta de estos productos se utilice un método de pago propio de la compañía. WhatsApp ya integró transacciones en algunos países como Brasil, aunque puede que lo que veamos finalmente sea Facebook Pay, con la idea de unificarlo todo.

INNOVACIÓN EMPRESARIAL

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