domingo, 3 de mayo de 2020

GARBARINO

Dos candidatos. La venta de Garbarino entró en la recta final

Garbarino hoy tiene sus locales cerrados pero creció muy fuerte en la venta online
Garbarino hoy tiene sus locales cerrados pero creció muy fuerte en la venta online Fuente: LA NACION
Alfredo Sainz
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1 de mayo de 2020  • 21:27
En medio de la cuarentena , la venta de Garbarino entró en la recta final. La empresa de recolección de residuos Covelia y el grupo asegurador Prof quedaron en carrera para quedarse con la cadena de electrodomésticos que arrastra una deuda millonaria -cercana a los $12.000 millones- pero que todavía da pelea con su canal de venta online.
De los dos candidatos, Covelia es el que se perfila como el favorito. En los últimos días, la empresa liderada por el empresario Ricardo Depresbiteris, y con buena llegada a Hugo Moyano, logró cerrar una renegociación de la deuda que tiene la cadena de electrodomésticos con los bancos. El pasivo de Garbarino con los bancos asciende a $5000 millones y Covelia acordó una quita importante y que mejora la que había logrado otro fondo que hasta hace unos meses negociaba la compra de la cadena.
Ahora, Covelia enfrenta una negociación con las empresas proveedoras, aunque cuenta con una ventaja: la relación comercial con muchos de las fabricantes de electrónica ya empezó a normalizarse a partir de la entrega de mercadería que se vende a través de la web de Garbarino.
La deuda que arrastra Garbarino con las empresas proveedoras asciende nada menos que a $7000 millones. La lista de acreedores incluye a empresas internacionales como Samsung, Carrier y LG, y jugadores locales como Newsan, Mirgor, BGH y Alladio. Para evitar que la deuda siga creciendo la mayoría de las proveedoras decidió dejar de entregarle mercadería a la cadena, aunque la situación se terminó resolviendo a partir de un acuerdo que cerró Garbarino con la firma logística Gargano que recibe los productos en consignación.
Con esta operatoria, Garbarino le está presentando batalla a la recesión y en medio de la cuarentena -que lo obliga a mantener cerrados sus 200 locales a la calle- logró un incremento del 50% en el tráfico y duplicó las ventas de su marketplace. A cambio de poner la cara ante los consumidores y de intermediar la operación, Garbarino se lleva una comisión que ronda según el producto entre 12% y 15%.

Los candidatos

Covelia se presenta como una empresa de servicios de higiene, iluminación y logística. La firma surgió a fines de los 90 y tuvo una fuerte expansión a partir de la crisis de 2001, cuando se fue quedando con los contratos para la recolección de residuos en gran parte del conurbano bonaerense. Hoy, cuenta con una flota de 500 camiones que atienden el servicio en los partidos de San Martín, Lanús, Escobar, Merlo, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, Partido de la Costa y Pinamar.
Desde hace tiempo, a la empresa de Depresbiteris se la vincula con Moyano. Fuentes cercanas al líder camionero aseguran que el propio Moyano no está detrás de la operación. "A mí lo único que me interesa es asegurar la continuidad de los puestos de trabajo", le explicó Moyano a uno de los candidatos que estuvo mirando de cerca a Garbarino.
Covelia no es la única empresa que mostró interés por quedarse con Garbarino. El primer candidato que había picado en punta había sido el fondo Inverlat , el dueño de Havanna, que había logrado un principio de acuerdo con los bancos, aunque la compra finalmente se cayó en la negociación con las empresas proveedoras. "En el mercado hoy hay oportunidades más interesantes y con la cuarentena y esta crisis seguramente aparecerán muchas más", explicó una fuente cercana a Inverlat.
El otro candidato que sigue en carrera es el grupo Prof. Detrás de Prof se encuentra el empresario Carlos Rosales, que además es tesorero del club San Lorenzo. El principal negocio de Prof son los seguros -con la aseguradora Prof-, aunque también incursiona en el rubro hotelero -tiene un lodge en Misiones- y en la gastronomía, con el restaurante Schaffino en Recoleta. "Ya estamos trabajando con propuestas innovadores para reforzar el trabajo que se está haciendo en Garbarino y para hacerla crecer tanto a nivel digital como con los locales físicos", explicaron en el grupo Prof.

SUSTENTABILIDAD

Tendencias post pandemia: el boom ecológico y el cuidado del medioambiente

Debido a la cuarentena, dictada en numerosos países alrededor del mundo, comenzaron a verse cambios en los ecosistemas: aguas claras, cielos limpios, aires puros y animales libres. Por eso, uno de los aspectos a los que se pondrá más atención es al cuidado del planeta y de industrias sustentables. Este ya ha sido un tema de discusión en el pasado, pero tras el cese de actividades, se ha puesto de nuevo sobre la mesa. "El coronavirus es una enfermedad que está trastornando nuestro entorno y esperamos que sea temporal, pero el cambio climático ha estado allí por muchos años y se mantendrá por muchas décadas, y requiere de acción continua", expresó el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres.
Ecología
"La vida cotidiana después de la cuarentena cambiará rotundamente", dicen algunos que se animan a vaticinar lo que será el futuro cercano, cuando la cuarentena termine y las personas puedan salir nuevamente de sus casas.
¿Pero qué cambiará? Diversos aspectos, seguramente, sobre todo los relacionados a las actividades sociales, laborales, económicas, políticas y también con el cuidado del medioambiente.
Debido a la cuarentena, dictada en numerosos países alrededor del mundo, comenzaron a verse cambios en los ecosistemas: aguas claras, cielos limpios, aires puros y animales libres.
Un relevamiento realizado por la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Espaciales) indicó que desde que comenzó el aislamiento social, preventivo y obligatorio disminuyó la cantidad de dióxido de nitrógeno (NO2) acumulada en el cielo de la Argentina, debido a que se redujo el tránsito, la actividad industrial y los vuelos.
Además, al contrastar las emisiones de la Capital con las del mismo período de 2019, se descubrió que los gases contaminantes se redujeron hasta en un cincuenta por ciento.
Estos datos revelan que el COVID-19 no solo puso en jaque las actividades sociales, sino también revela el daño que le produce la "vida cotidiana" al planeta. Sin dudas, la preocupación por la contaminación y el calentamiento global viene desde hace décadas y numerosas luchas se han dado para cuidar la Tierra.
Por ejemplo, la preocupación por un desarrollo industrial más amigable con el medioambiente puso en jaque a una gran cantidad de empresas, incluyendo a las textiles. Cada vez son más las casas de diseño y marcas que huyen de lo conocido como fast fashion, ropa económica realizada con materiales de mala calidad, y se suman a la moda sostenible.
Al principio, los emprendedores fueron los que se plegaron a este nuevo paradigma verde, pero luego las grandes marcas adoptan esta tendencia, que, sin duda, aumentará tras la pandemia.
Para obtener cuero y viscosa de forma convencional, los proveedores de materias primas debían deforestar grandes porciones de tierra. El algodón utiliza el 16% de los insecticidas del mundo en solo el 2,4% de sus tierras de cultivo y ha erosionado la biodiversidad del suelo y los hábitats naturales; y la lana y la cachemira provocan la pérdida de hábitat y la degradación del suelo a una velocidad vertiginosa.
Por eso, algunas marcas han decidido obtener sus productos mediante sistemas de agricultura regenerativa, que está enfocada en mejorar la fertilidad del suelo, permitiendo que el suelo aumente la biodiversidad y almacene carbono. También evitan la tala de bosques, y explora la utilización de materiales reciclables.
Por ejemplo, la marca estadounidense Eileen Fisher obtuvo el 47 por ciento de su lana el año pasado de tales granjas, y está expandiendo esa cadena de suministro y planea agregar algodón. 
Otras como The North Face, Coyuchi y Elizabeth Suzann obtienen lana a través de Climate Beneficial Wool, una verificación que la organización sin fines de lucro Fibershed de California, Estados Unidos, creó para alentar un cambio hacia la agricultura regenerativa.
En el plano local, Ay Not Dead lanzó en 2019 una colección llamada "Difesa della natura", que estaba compuesta por jeans confeccionados con denim de la fábrica Candiani (la firma italiana número uno del mundo en jeanería, certificada por la sustentabilidad y la innovación de sus procesos) y una remera unisex de algodón ecológico de industria nacional. Con estos procesos, lograban ahorrar hasta un 60% de agua. El detalle: estas prendas tenían una etiqueta que contenía semillas para plantar.
Antonio Guterres, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), indicó tras la publicación en plena pandemia del informe sobre el Estado del Clima Mundial, que "el coronavirus es una enfermedad que está trastornando nuestro entorno y esperamos que sea temporal, pero el cambio climático ha estado allí por muchos años y se mantendrá por muchas décadas, y requiere de acción continua".

miércoles, 29 de abril de 2020

SALUD PRIVADA EN CRISIS

CRISIS DEL CORONAVIRUS

La salud privada pide subsidios al Gobierno: "La situación es sumamente crítica"

ACAMI, que nuclea a prepagas y prestadoras privadas de salud, expuso la caída de su facturación y el aumento de sus costos durante la crisis del coronavirus.  Advierten que muchas de ellas muchas ven comprometida su viabilidad y es probable que no superen airosamente la pandemia".
Algunas de las instituciones que integran la ACAMI.
Las empresas de salud privada solicitaron al Gobierno Nacional asistencia financiera a través de subsidios para solventar el aumento de sus costos en el marco de una fuerte caída de su facturación derivada las restricciones por el coronavirus.
A través de una carta enviada al ministro de Salud, Ginés González García, y con la firma de su presidente, Hugo Magonza, la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (ACAMI) alertó sobre la caída de su recaudación "en virtud de la suspensión de la atención programada, posponiendo toda actividad carente de urgencia por parte de los prestadores y por la lógica preocupación de los pacientes que evitan, en lo posible, los ámbitos hospitalarios".
"Es importante tener en cuenta que la baja en el porcentaje de ocupación de camas implica una parte de la totalidad de la disminución del monto de la recaudación. Además de la menor cantidad de internaciones, éstas son de menor complejidad y, por tanto, de menor cuantía de facturación en cada uno de los casos", sostiene y agrega que "la facturación de prestaciones ambulatorias se ha reducido entre el 85% y el 93%".
"La situación que atraviesa el sector salud en la actualidad y particularmente las actividades que desarrollan las entidades que conforman ACAMI es sumamente crítica, a tal punto que muchas de ellas ven comprometida su viabilidad y es probable que no superen airosamente la pandemia", advierte la entidad.
La entidad estima que en abril su facturación caerá un 50% interanual, mientras que para el trimestre mayo, junio y julio, rondará el 65%. Al mismo tiempo, exponen, el aumento de los costos del período febrero-abril de este año alcanza al 15%.
Luego de calificar como "insuficiente" el aporte que el Gobierno ha dado al sector para su sostenimiento, ACAMI solicita "una asistencia económica y/o financiera extraordinaria".
"La propuesta concreta es que se otorgue a nuestras entidades un subsidio que compense los ingresos no percibidos durante los meses que dure la pandemia, similar al que se ha otorgado a otras actividades económicas, fundado en que nuestro sector no solo tiene una disminución del ingreso, sino que debemos
prepararnos para asumir mayores costos de operación y permanecer activos en una actividad de riesgo, mientras otras actividades, muy a su pesar guardan cuarentena"
, dice el escrito.
"Tanto el incremento de los mayores costos como la disminución de los ingresos hacen impostergable la ayuda para mantener en funcionamiento nuestras instituciones, poder afrontar los compromisos con nuestro personal y con los proveedores de insumos y equipos, imprescindibles para la atención de nuestros pacientes en medio de la pandemia y garantizar la supervivencia después de asistir en la crisis", concluye la carta.
Las instituciones que integran ACAMI son: APSOT; AcaSalud; Ase; Asociación de Beneficencia Hospital Sirio Libanes; CAMPSIC; CEMIC; Clínica Adventista Belgrano; Clínica Reina Fabiola; Clínica San Camilo; FLENI; Fundación Favaloro; Fundación Hospitalaria Materno Infantil; Fundación Médica Mar del Plata; Fundaleu; Fundación Médica de Río Negro y Neuquén; Hospital Alemán; Hospital Británico de Buenos Aires; Hospital Español de Mendoza; Hospital Italiano de Buenos Aires; Hospital Universitario Austral; Obra Social E. W. Hope; Obra Social Luis Pasteur; Obra Social Witcel; Obra Social YPF; OPDEA; Orden Hospitalaria San Juan de Dios; OSDE; OSDEPYM; OSDIPP; OSEDEIV; OSIM; OSMITA; OSMMEDT; Sanatorio Mater Dei; Sanatorio San José; SANCORSALUD; SIMECO.

lunes, 20 de abril de 2020

CÓMO GANAR DINERO EN LA NUEVA ERA DE LOS YOUTUBERS

Ni Violetta, ni los One Direction, ni Lali Espósito: El Rubius. ¡¿Quién?! Probablemente, este joven parecido a muchos compañeros de colegio de su hijo adolescente, le resulte un ignoto. No escuchó su música en la radio ni lo vio por televisión, y tampoco lo recuerda entre los rostros que empapelan el placard del cuarto de los chicos. Sin embargo, miles de teens lo recibieron como a una celebrity . Es que, para los que se agolpan detrás de las vallas con los celulares en alto, y para el resto de los 11 millones de seguidores de YouTube, es un referente. Tanto, como Justin Bieber o Katy Perry, cuyos canales en la plataforma suman apenas un poco más de público.
La convención organizada por Club Media Network que dio a conocer al gamer español y otras estrellas del sitio de videos fuera de ese rectángulo, reunió a 35.000 jóvenes en Buenos Aires hace poco menos de un mes. Fue una materialización de lo que ocurre en un paralelo virtual, donde la empresa de Google protagoniza un negocio creciente. En el mundo real, los usuarios fueron encarnados por personas y, sus clicks, equiparados al dinero.
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El fenómeno trasciende la plataforma. Los 36 millones de incondicionales del sueco PewDiePie (una cifra cercana al total de habitantes de la Argentina), los otros 20 de la dupla humorista de Smosh, o aún los modestos 100.000 de Locos x el asado, representan un convite para todos. Tanto para el sitio, como para esta nueva especie de famosos "caseros", llamados YouTubers, y los intermediarios. A las audiencias les corresponde el entretenimiento gratuito, aunque infiltrado de publicidad, y los productos tangibles que surjan como parte del culto a los personajes que ven en la pantalla. Vale de ejemplo "El libro Troll", del Rubius, que logró miles de ventas a nivel local.
Carolina Bertoni, gerenta de alianzas de contenido de YouTube para la Argentina y Chile, traza un perfil de los YouTubers "top": "Son menores de 30, muy autónomos, que representan los valores de los millennials, y a una camada que en lo actitudinal se define como la generación C, creadora de contenidos, colaborativa y que vive en comunidad". En sus inicios, los creadores de contenido son, en general, aventurados, autodidactas y hábiles con la tecnología. Los exitosos suelen entrar a la red por hobby, con una cámara y, a veces, un micrófono, sin intenciones concretas de convertirlo en un modo de subsistencia. Su identidad es clave para hacerse de una masa de seguidores, dice Bertone. Son testers o expertos en videojuegos, hacen reseñas de libros, stand up o simplemente generan empatía a partir de temas cotidianos. "El humor y la desfachatez sin filtro -dice el fundador de Club Media Network, José Luis Massa- es lo que mejor funciona."
Los videos de una duración media de 5 minutos, recolectan visitas y se comparten en las redes, pero son algo distinto a los hits de YouTube. "El negocio no está en lo viral", aclara Bertone. Claro que el récord histórico de 2314 millones de visitas de GanGam Style fue provechoso en ingresos por publicidad. Sin embargo, el esfuerzo de los youtubers está puesto en captar suscriptores y fidelizarlos mediante la notificación ( push ) de cada nuevo video, porque esa será la base de la monetización.
YouTube retiene 45% de los ingresos por avisos, y destina 55% al creador del contenido. Para empezar a ganar dinero, se estiman necesarias unas 100.000 visualizaciones, ya que la compañía hace transferencias a partir de los US$ 100. Aunque las variables de venta por subasta definen una cifra de retribución distinta en cada caso. El costo por usuario oscila entre unos US$ 2 promedio en la región y US$ 10 en mercados más maduros, detalla Bertone. Lo que puede significar altas recompensas para los Youtubers. Por ejemplo, el líder PewDiePie hizo entre US$ 825.000 y US$ 8,4 millones en 2014, según SocialBlade, una compañía de análisis de datos de YouTube que hace sus cálculos en base a los distintos tipos de avisos.
Existen otras posibilidades para hacer plata, ajenas al sitio. Aunque la mayoría conserve sus rasgos de informalidad, los videos online son cada vez más profesionales. Esto ocurre por la participación los productores y redes de canales; firmas que se acercan a los hacedores más notables para potenciarlos con pauta publicitaria, buscan "diamantes en bruto" y licencian contenidos. En algunos incluso integran avisos "orgánicamente", como la PNT en televisión. Prueba de la oportunidad global asociada a la plataforma que funciona en 75 países es la compra de Disney, que adquirió la red Maker Studio, por 500 millones de dólares. Otro ejemplo es el de Fullscreen,que cuenta con más de 40.000 canales.
En menor dimensión, FAV! inauguró un estudio en el barrio porteño de Palermo, donde crea sus programas de lifestyle, humor y otros géneros. "El costo de producción en más bajo que en otros medios", dice Alejandro Burato, CEO de FAV!, que también ofrece a youtubers ya lanzados asociar sus contenidos y oficiar de mediadores con las agencias. La propuesta es que, del 55% que les da YouTube, resignen 30% a cambio de un valor agregado, sin modificar la esencia. "Ayudarlos, por ejemplo, a internacionalizarse y pautar en diferentes mercados", explica Burato. Algo importante, ya que 60% de las vistas de un creador vienen de otros países. Desde el contenido, eso implica evitar modismos del lenguaje local. Todo, con el fin de llevar agua al propio molino en un mar de 1000 millones de usuarios, 70% de ellos, menores de 25 años.
Club Media Network promueve a los "artistas" fuera de la Web. "Nosotros no administramos canales, sino artistas y negocios derivados: shows, libros, licencias y merchandising", diferencia Massa, que descree que los YouTubers alcancen los ingresos que se publican. ¿Por qué un intermediario? "Los ayudamos para que puedan dedicarse de lleno al canal y los asesoramos, sin meternos en su contenido", señala el creador de ClubMediaFest. La red opera sobre YouTube, pero su modalidad no comparte ingresos. "Proponemos a grandes marcas una forma de orientar sus acciones creativas. Por ejemplo, Claro contrató a 10 artistas para promocionar su plataforma de música entre el público", describe el hombre experimentado en TV. "Éste es el negocio que viene; las marcas van a invertir cada vez más en estos artistas." Las nuevas celebridades callejeras de la era virtual.

miércoles, 15 de abril de 2020

LA GENERACIÓN Z REESCRIBE LOS MANUALES DE MKT

Generación Z reescribe los manuales de marketing

Hoy tienen entre 12 y 20 años. Les prestan más atención a las imágenes. Las marcas estudian sus conductas.

ace un par de semanas, la automotriz Nissan hizo un estudio global para determinar qué características deberían tener los autos para seducir a la Generación Z.
Lo curioso es que ese público -niños y adolescentes que tienen hoy entre 12 y 20 años- aún está muy lejos de poder comprarse un vehículo.
Sin embargo, estos chicos ya figuran en el radar de las principales compañías del planeta. Nissan tomó nota de los resultados: la Gen Z quiere autos eléctricos.
En 2025 representarán el 31% de la fuerza laboral. En Argentina ya son 7 millones de chicos, con voz y voto en el 32% de las decisiones de compra de sus familias.
Son los hijos de los hoy adultos de la Generación X. Se diferencian de sus hermanos mayores de la Generación Y -también conocidos como millennials- en que son 100% nativos digitales. No conocen el mundo sin Internet y se mueven entre distintas pantallas a la vez. Prefieren expresarse a través de imágenes antes que escribir.
Para Ernest Riba, head of business & product development de Havas, “las marcas en general, incluso las que no los tienen como público, siempre miran al mundo joven. Por más que no les puedan vender a ellos, saben que si pierden ahí, pierden no solo el hoy sino también el mañana. Los entienden portadores de futuro. Hoy el principal driver de cambio es la tecnología. Son un público sorprendentemente experto para la edad que tienen, entienden los mecanismos del marketing y los negocios mucho más de lo que nosotros podíamos entender a su edad. Por ejemplo, ellos entienden que la marca les paga a los youtubers para hablar de un producto y eso no les genera rechazo, porque saben que de esa forma se financia el contenido”.
Una estudio de la agencia Kantar Millward Brown apunta que las marcas tendrán que conectarse con estos jóvenes “generando contenidos menos intrusivos y con un acercamiento más inteligente que disuada al cliente de bloquear sus anuncios”.
Detallan que “entender las particularidades de este grupo deberá ser la prioridad de los equipos de marketing, que tendrán que adaptar sus herramientas de comunicación. La Gen Z responderá mucho mejor que los millennials a las narrativas emocionales y musicales”.
Karina Kuczynski, directora de Media & Digital de Kantar Millward, indica que “los chicos quieren que las marcas sean transparentes y respeten su intimidad, quieren saber cuáles son los valores y los procesos de producción de los productos que les ofrecen. Las marcas tienen que cambiar sus paradigmas para poder llegarles. Los chicos quieren probar, hacer y deshacer.
La Generación Y busca que les hablen a ellos y la Gen Z busca participar. Esperan que las comunicaciones digitales les toquen el hemisferio derecho del cerebro. Antes, las comunicaciones estaban más enfocadas en lo lingüístico y lo lineal, pero esta generación está esperando que les permitan desarrollar su imaginación. Por eso triunfan formatos como la realidad virtual. Pokemon Go es una muestra de esto”.
Cecilia Carrizo, directora de Research de IPG Mediabrands Argentina, indica que “es muy importante que el mercado publicitario comience a poner los ojos en los Z, no porque los consideren la generación del futuro, sino porque son el presente. Ya el 32% de estos 7 millones de adolescentes argentinos tienen influencia en el momento de compra, tanto en su casa como entre sus amigos. El último estudio que hicimos nos dice que la capacidad de atención ante los anuncios descendió de 8 a 3 segundos. Esto significa que cada vez los mensajes tienen que ir más al punto, engancharlos en los primeros segundos y en el resto del tiempo terminar de generar el concepto”.
Riba resalta que “las marcas tienen que trabajar en los puntos de pasión, como el fútbol, la música y los personajes de ficción o de sagas. Antes, las marcas buscaban generar contenido propio y hoy son más porosas con modelos de esponsoreo, patrocinan a artistas. Ya no los ven como una competencia que les quita protagonismo, sino como aliados”.
Juan Carlos Göldy, CEO de la agencia de mobile Logan, sostiene que “esta generación interactúa con hasta cinco pantallas al mismo tiempo y generan contenido en forma constante, mientras otras generaciones están más acostumbradas a compartir contenidos que a generarlos. Esta generación es muy autodidacta y los dispositivos móviles terminan siendo el canal natural para comunicarse con esta generación. El foco tiene que estar puesto en cómo generar una conexión mas emocional”.
Gonzalo Peña, socio de OH! Panel, cuenta que “la Gen Z tiene un paradigma distinto en su vinculación con las marcas y en el uso de productos. Le dan más importancia a la imagen que al texto. De todas maneras escriben bastante, pero en lugares y modos distintos. La relación con las marcas es más horizontal y son más difíciles de engañar, les tienen poca paciencia a las marcas. Las marcas tienen que establecer una relación de uno a uno, responder de forma inmediata y poder empatizar enseguida. Salir de la mera promesa simbólica para ir a lo concreto”.
Frente a tanta efervescencia por la Gen Z, Riba pone matices. “El timing de cada generación lo marca Estados Unidos. Pero hay que tomar distancia de esto, porque no todos los pibes son iguales. No hay que tratar de aplanar a una generación que es muy compleja”.

lunes, 13 de abril de 2020

Los Sherlock Holmes del siglo XXI trabajan en el ciberespacio

Quienes combaten el mal debieron ampliar su área de acción a Internet, donde los hechos delictivos crecen y causan fuertes pérdidas

Una alta ejecutiva es obligada a depositar 50.000 euros para evitar que se publique su incursión en un sitio de citas sexuales. Al mismo tiempo, un concurso totalmente amañado premia a un hijo de un CEO con un celular último modelo; cuando el chico llegue a su casa, impregnará con un virus los dispositivos móviles de su padre. Ambos son modus operandi del ciberdelito del siglo XXI, pergeñado por malhechores que tienen como aliada a Internet.
Este flagelo, que produce 300.000 ataques por día, está en cuarto lugar de preocupación entre las empresas, algo que las lleva a invertir entre US$ 1 y 10 millones por año en prevención, según cuenta Sergi Gil, responsable de CyberSOC Academy Deloitte.
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Gil, que vino a la Argentina de la mano de la Universidad Siglo 21 para entregar una beca y dar una charla sobre ciberseguridad, precisa que el 90% de lo que desembolsan las compañías se destina a máquinas y el resto, a formación de la gente para que esté preparada ante un posible ciberataque.
El hombre cuenta que las acciones de una empresa perdieron 15% en un día, luego de que los accionistas se enteraron de que sus redes habían sido infectadas y violadas por crackers (así se denomina a estos delincuentes, para diferenciarlos de los hackers ). ¿Y quién es la persona más atacada? "La secretaria del alto directivo", acota. "Porque es ella la que tiene la agenda completa, guarda todos los números de cuentas bancarias de su jefe y hasta sabe si tiene una amante", explica este barcelonés, fanático de Barcelona y con butaca en el Nou Camp.
Lo peor de este panorama no son las cifras, sino el hecho de que "los buenos" están siempre por detrás de "los malos". Para Gil, una empresa debe saber anticiparse a los ataques, mediante inteligencia; luego se tiene que dar cuenta de que es atacada, y, por último, debe saber reaccionar al ataque. "No sólo a nivel técnico, sino a nivel de comunicación y jurídico", agrega.
Otra mala noticia. "No hay en las empresas recursos formados para anticipar los ataques", dice Gil. Es en ese contexto en el que llegó a la Argentina para incentivar a los alumnos de la Universidad Siglo 21 a tomar la certificación internacional (curso específico), creada entre Deloitte y Red Ilumno. Sólo en la Unión Europea hay una oferta de empleo para 700.000 personas, que no llega a cubrirse.
Sergi dice que el cibercrimen mueve más dinero que el narcotráfico, el contrabando de armas y la prostitución; por eso las mafias no se quieren quedar atrás y lo que hacen es contratar a gente que se dedique exclusivamente a hacer ataques. "Antes lo que hacían era tirar el virus en Internet y esperar la pesca de algún incauto. Pero hoy eso ha cambiado, y el 95% de los ataques es dirigido, es decir, que se ataca a una persona o una empresa con un objetivo muy concreto."
Entre los fines específicos está robar mapas, patentes o fórmulas, espiar los mails, las fotos y las claves de la computadora, entre otros. "Esa gente se dedica sólo a eso y, si no lo consigue, harán ingeniería social para lograrlo", destaca Gil.
Hay ciertos rubros en los que es imposible estimar el daño que les puede provocar un ataque de éstos. Porque, por ejemplo, ¿cómo calcular la pérdida de confianza que produce en un cliente de un banco saber que los delincuentes tienen los códigos de todas sus tarjetas? No por nada las que más invierten en ciberseguridad son las entidades financieras.
¿Algún recaudo personal? Los ejecutivos, según Gil, tienen que hacer contraseñas largas y cambiarlas cada seis meses. El ingenio de los "malos" no tiene límite: "Un grupo montó una empresa de eventos, hizo varios y llegó a un acuerdo con un colegio, con premios y preguntas. Uno de los regalos era un celular, cuyo ganador ya estaba marcado y no era otro que el hijo de un alto ejecutivo. El chico llegó a su casa, se conectó a Wi-Fi al mismo tiempo que su padre y así habilitó a los delincuentes toda su información privada y de la firma".
El 66% de los ciberataques es por culpa o negligencia de empleados. Ese porcentaje se podría resolver en un 80% con formación. Los maleantes van tanto a empresas grandes como a pymes. En las primeras tienen grandes recompensas, pero en las últimas les es mucho más fácil acceder.
De las pymes no sólo tienen su información, sino la de sus clientes. En cuanto a geografía, Gil deja en claro que América latina está igual de "infectada" con estos delitos que Europa, África y Asia. "Quien está un poco mejor es Estados Unidos, porque allí son más conscientes e invierten antes", cuenta.
Las industrias más atacadas en la actualidad son las de manufactura, debido a la información que manejan (Apple, Google, las automotrices y las farmacéuticas, están entre ellas) y las de venta electrónica. El costo de una auditoría o consultoría sobre este tema va desde US$ 3000 hasta 100.000 por servicio.
A nivel jurídico, hay muchas lagunas y, por lo general, la ley corre por detrás de los ciberdelitos. Además, hay una especie de "paraísos para el ciberdelito", como por ejemplo Rusia y Rumania. Los delincuentes lo saben, entonces, aunque vivan en otros, lanzan los ataques desde esos lugares para que no se los pueda penar.
Será por todo esto, tal vez, que ya se habla acerca de que Internet es el quinto escenario de guerra en el mundo, luego de la tierra, el agua, el aire y el espacio.

INTELIGENCIAS ARTIFICIALES

Inteligencias artificiales y problemas mentales


«El mercader de droga,» escribió William S. Burroughs, «no vende su producto al consumidor, vende el consumidor a su producto. No mejora y simplifica su mercadería. Degrada y simplifica al cliente.» Bien podría haber estado describiendo nuestra internet comercial, mediada por algoritmos, y orientada alrededor de las redes sociales.
Los efectos emocionales y políticamente tóxicos de plataformas como Facebook y Twitter, junto con las organizaciones que las explotan, pueden no haber estado entre sus objetivos, pero no son accidentales. Si uno configura un sistema basado en datos para descubrir la mejor manera de inducir a los usuarios a que se queden en la plataforma e interactúen con ella y con sus anunciantes, simplemente hará eso. Sucede que el usuario ideal de un juego o una red social, compulsivo, constante, comprometido, el que cada algoritmo está constantemente tratando de entrenar a través de lo que le ofrece y cómo reacciona a sus acciones, no es el más emocionalmente sano.
Maximizar engagement (un término que vacía el concepto de «compromiso» y lo reduce a la interacción mecánica independiente de sus objetivos; importa el que usen la plataforma, no el para qué ni sus efectos ni en el usuario ni en terceros) es el objetivo explícito de los negocios en línea contemporáneos, quienes redescubrieron e implementaron, rápida y eficientemente, las tradicionales herramientas de la apuesta compulsiva y la manipulación psicológica constante. No son herramientas que hagan al usuario más sano emocionalmente, todo lo contrario, pero nadie programó a estos algoritmos para medir, mucho menos evitar, estos efectos secundarios.
 Y, por sofisticadas que parezcan estas plataformas en la actualidad, el impacto que han tenido hasta ahora ha sido mediante tecnologías que ya están conceptualmente obsoletas. Imagine al mejor jugador de ajedrez de la historia, re-entrenado usando el conocimiento de las experiencias y acciones diarias de billiones de personas para ser el terapeuta conductual más efectivo y menos ético del mundo, alimentado en tiempo real con cada pieza de información disponible sobre usted, interactuando constantemente con cada dispositivo digital, servicio, y fuente de información con el que está en contacto directo o indirecto, capaz de elegir lo que ve y lo que se le sugiere que vea —incluso de inventar cualquier texto, audio, o video que necesite— y dedicado exclusivamente a modificar sus emociones y forma de ver el mundo, sin ningún cuidado por su bienestar, de acuerdo a las preferencias de la persona o programa que le esté pagando más en ese momento o que explote mejor sus propias vulnerabilidades tecnológicas.
Expresado en forma alegórica, esto podría ser una versión puesta al día de una pesadilla gnóstica de Philip K. Dick. Un video diseñado por una superhumanamente capaz inteligencia artificial para explotar cada uno de tus puntos débiles emocionales — una víctima de asesinato con un rostro que te recuerda a un ser querido, la voz de un político ligeramente remodulada para hacerla subliminalmente repugnante, un texto que casualmente inserta una referencia indirecta a una tragedia personal en el momento exacto del día en el que estás más cansado y tus defensas están más bajas — no estaría fuera de lugar en una de sus historias, pero también está a solo unos años de ser tecnológicamente posible, y está explícitamente en las hojas de ruta de Investigación+Desarrollo de la industria. Cambie el vocabulario, sin cambiar nada de lo que se describe, y es una propuesta que los inversores en Silicon Valley escuchan una docena de veces al mes.
Sería absurdo pretender que nuestras sociedades siempre fueron cuerdas y bien informadas. Cada medio trae oportunidades para información tanto como para manipulación, para sociedades más inteligentes y para locura colectiva. Pero evitar o reducir los efectos negativos es siempre un desafío. Este es el nuestro, y puede que sea uno de los más difíciles que hayamos enfrentado. La cantidad de información y puro poder cognitivo dedicado a manipular a cada uno de nosotros, individualmente, en cada minuto de cada día, está creciendo exponencialmente, y nuestra habilidad individual y colectiva para lidiar con esto ciertamente no lo hace. Cómo nos ajustemos a esto será un factor sutil pero poderoso en el desarrollo de nuestras sociedades en las próximas décadas.

INNOVACIÓN EMPRESARIAL

  De qué hablamos cuando hablamos de innovación Una innovación empresarial es un nuevo o mejorado producto o proceso de negocio (o una combi...