sábado, 30 de junio de 2018

NUEVAS TECNOLOGÍAS, NUEVOS NEGOCIOS

La irrupción de la tecnología digital ha producido un profundo impacto en toda nuestra sociedad, ha cambiado la forma en que nos comunicamos, ha alterado nuestra rutinas cotidianas, la forma de hacer lo que hacíamos, comprar, divertirnos, acompañarnos, aprender.
Estos desarrollos fueron impulsados por la convergencia de
> nuevas capacidades de comunicaciones,
> nuevas técnicas de desarrollo de software y
> la velocidad de procesamiento y capacidad de almacenamiento que los dispositivos digitales pusieron a disposición.
Sobre ese espacio, surgieron empresas con modelos de negocios completamente disruptivos, pensados específicamente desde esas posibilidades, que lograron hacer tremendamente exitosas sus novedosas ideas. Google, Facebook, Amazon y tantas otras, crecieron en el terreno abierto de las posibilidades nuevas que la tecnología traía.
Frente a estos monstruos digitales, surge en el resto del mercado una pregunta inquietante: ¿podremos sobrevivir y prosperar haciendo lo que veníamos haciendo, como lo veníamos haciendo, aplicando aquí y allá algún cambio en digitalización, pero sin cambiar la forma del negocio?
La respuesta está abierta, pero existen los ejemplos de los Blockbuster y los Kodak que quedaron en el camino.
Para los incumbentes, aquellos que están en un determinado negocio desde hace tiempo, y quieren mantenerse, hay algo que si parece definitivo: necesitamos cuestionar ampliamente los negocios vigentes, pensarlos a la luz de las posibilidades digitales, y establecer prácticas nuevas que aprovechen las nuevas tecnologías.
Los espacios de acción son innumerables:
> la atención al cliente (inteligencia artificial),
> la generación de demanda (marketing digital),
> la producción de bienes (Internet de las Cosas, IOT),
> el entendimiento del negocio con métricas que descubren oportunidades (Business Intelligence),
> mayor intimidad con el cliente y sus necesidades (Big Data),
entre muchas otras tecnologías que abren posibilidades de nuevas prácticas.
Para los emprendedores, ¡el escenario es todavía mejor! Pensar desde cero forma s nuevas de hacer lo de siempre: distribuir pizzas, identificar malezas en una plantación, pagar sin tarjetas de crédito electrónicamente, jugar en red. Hay tantas nuevas ideas con potencial de transformarse en un gran negocio como emprendedores pensando en cada tema.
Acá el riesgo es otro: más allá de la novedad.
En ambos casos, para las empresas de siempre y para las nuevas, el espacio de los nuevos negocios está a disposición.
Hay que adoptar prácticas de producción de nuevas ideas, de desarrollo de nuevos procesos, de diseño de productos y procesos, que incorpore las prácticas que los líderes de la nueva economía ya han adoptado:
> una cultura permeable al cambio,
> horizontal en su organización jerárquica,
> con capa cidad de probar, equivocarse y perfeccionar ideas centradas en el valor para el usuario final.

jueves, 28 de junio de 2018

LA UBERIZACIÓN DE LOS NEGOCIOS

Qué es y cómo funciona la uberización de los negocios

Desde la aparición de Uber, hace casi 8 años, un nuevo modelo de negocios disruptivo ha transformado las economías de varios países, abriendo nuevas oportunidades para crear empresas. Sin embargo, este modelo también trae consigo varios riesgos. Aquí te contamos.

24-06-2016, 5:58:08 PM
Empresas con modelos disruptivos que surgieron después de la crisis de 2008 para resolver problemas viejos en diferentes industrias con soluciones nuevas sin tener activos tangibles han alcanzado valores millonarios.
Uber, el caso más conocido, vale actualmente 62.5 millones de dólares y Airbnb 25.5 millones de dólares, según el CBI Insights; ambos negocios son modelos a seguir que abren oportunidades en las economías de todo el mundo, de tal forma que cientos ya los están imitando, con todo y los riesgos que esto implica.
Rodrigo Arévalo, General Manager de Uber en México y Latam, asegura en entrevista con Alto Nivel que se sienten muy halagados por que los emprendedores los imiten. “inspirar a una nueva generación de emprendedores y saber que hemos tenido un gran impacto (…) quiere decir que estamos haciendo algo bueno”, señala. 
Sin embargo, dice, “hay que tomar con humildad la forma en que inspiramos a la gente. Es una responsabilidad muy grande y hay que tener cuidado en creer que todo se puede uberizar”, advierte.

El origen del modelo

En 2008, Garret Camp, emprendedor canadiese de 32 años, y Travis Kalanick, emprendedor estadounidense de 34 años, vendieron sus startups a empresas más grandes y decidieron empezar de nuevo, pero ahora en el negocio de la movilidad, para mejorar el servicio de taxis. Querían empezar a compartir los gastos de un auto, el estacionamiento, el chofer y que el vehículo se pudiera llamar a través de una aplicación solo cuando era necesario. Así surgió Uber
Dos años después pusieron en circulación los primeros tres autos en Nueva York, después en San Francisco y con la recomendación de boca en boca crecieron como la espuma, se volvieron la pesadilla de los taxistas tradicionales y, también, llegaron las primeras demandas legales.
También en 2008, Brian Chesky y Joe Gebbia, ambos emprendedores de San Francisco de 29 años, se enfrentaron a un aumento en la renta de su departamento y para ‘completar’ decidieron abrir un sitio web llamado Air Bed And Breakfast (Airbnb), donde ofrecían alojamiento a los viajeros que estaban de visita en la ciudad por una conferencia de diseño. Sus primeros usuarios durmieron en camas inflables en la sala de su departamento.
Después sumaron a Nathan Blecharczyks, un joven experto en tecnología (26 años), y crearon la famosa aplicación que se ofrece como intermediario en Internet entre quienes tiene un espacio que ofrecer en sus casas y los viajeros.
El modelo de negocio disruptivo no tardó en presentar sus primeras demandas. En Nueva York, hoy la batalla es judicial porque la aplicación viola una ley que impide arrendar propiedades por menos de 30 días y no se pagan impuestos por esta actividad.
Estas dos historias surgen en San Francisco, en Estados Unidos, en un año de crisis económica, y ahora son modelos dominantes y emblemáticos de lo que se conoce como economía de alquiler
La predominancia de Uber ha dado paso a un termino conocido como  “uberización” de los negocios, donde intervienen varios protagonistas, por una parte los creadores de startups millonarias, los socios o colaboradores de las plataformas que buscan monetizar su tiempo libre o sus recursos materiales, los gobiernos que están buscando legislar y las empresas tradicionales que tiene dos opciones: prepararse para esta competencia o meterse a esta economía para impulsar los cambios desde adentro.
En Alto Nivel buscamos la opinión de expertos y consultamos estudios para dejar en claro cuáles son las oportunidades y riesgos de estos nuevos modelos de negocio.

1. De economía de alquiler a economía del compartir

Las nuevas economías tiene una evolución: la primera fase es la economía de alquiler, donde, como siempre se ha hecho, se alquila o renta un bien o servicio, explica Ricardo Pérez Garrido, CEO coach de innovación en IE Business School, en entrevista con Alto Nivel. Tal es el caso de modelos como Uber Airbnb. “Lo que hacen estas plataformas es resolver la falta de información y seguridad, de algo que antes ya venía haciendo”, explica. 
La segunda fase es la economía del conocimiento: estos modelos son más complicados porque se trata de intercambiar “lo que la gente sabe hacer”, más allá de un coche o una casa. Aquí entran plataformas como 99designs (plataforma que conecta a diseñadores con pymes), Coursera (plataforma de educación virtual desarrollada por académicos de la Universidad de Stanford) o IguanaFix (plataforma donde se puede conseguir a plomeros, carpinteros, electricistas, etc). Dentro de este modelo no se han identificado problemas de legalidad.
La tercera economía es la colaborativa. Se trata de “modelos de negocios donde se comparte algo que ya iba a suceder, pero de una forma más inteligente y eficiente”, señala el académico. Por ejemplo, Bla Bla Car(conecta a los conductores con haciendo libres con viajeros para compartir auto) o Eat With (usando como pretexto la comida, esta plataforma conecta a chefs con gente que gusta de conocer gastronomías diferentes y compartir la mesa con desconocidos ). En el caso de Bla Bla Car se trata de un viaje que ya iba a ocurrir y se opta por ahorrar compartiendo con alguien más. “Yo siento a alguien a mi lado, comparto y no estoy fuera de la ley”, detalla el académico.
Pérez Garrido asegura que estas dos últimas economías son las más interesantes para el futuro. Hay mucho por hacer y, si se desarrollan bien, puede tener un impacto importante para los países en desarrollo.

2. El modelo de Uber que todos quieren copiar

Las características generales de este modelo de negocios son: manejar una plataforma de Internet a través de la cual se ofrece un servicio a los consumidores, se agrupa a distintos posibles oferentes del servicio, quienes están “certificados” y se otorga un servicio con garantía, explica en entrevista con Alto Nivel, Leticia Armenta, profesora del EGADE Business School del Tec de Monterrey.
Rodrigo Arévalo de Uber explica que el modelo de negocio de Uber no tiene que ver con que le ponga una app o una capa tecnológica. “Un modelo como este tiene que cubrir una necesidad constante, que pueda generar una cierta liquidez y un mercado para funcionar”, explica. 

3. ¿Legal o ilegal?

Modelos como Uber han generado controversia debido a que van contra o están en paralelo a las regulaciones de los diferentes países, que implican competencia desleal y falta de protección al cliente.
Pérez Garrido apunta que se necesitan reformas para que estos modelos no vayan en contra de quienes tiene que pagar impuestos, licencias y seguros. Tenemos que regularlo.
Y pone un ejemplo: en Nueva York, 40% de los alquileres de Airbnb son de empresas que los han comprando para rentar, sin tener que pagar seguro o regulación.

4. ¿Y los empleados?

Quienes están dentro de la plataforma de Uber como choferes no son trabajadores, sino socios que deberán proveerse ellos mismos de seguros y fondos para el retiro, explica Armenta, mientras “cualquier empleado está cotizando para su propia Afore”. 
Se trata de una relación laboral menos estructurada, dice Para Pérez Garrido. “En teoría, tiene muchas ventajas para quien entra al modelo, porque tiene acceso a más clientes, su talento es reconocido, pero NO tiene protección si algo sale mal”, argumenta.
Manpower asegura que la “uberización” del trabajo proporciona oportunidades a las personas para complementar su ingreso y hacer actividades específicas o proyectos en tiempo real. “Las personas son capaces de monetizar su tiempo y habilidades en línea, vía Upwork Freelancer.com, sirviendo a un mercado global de talento inmediato y sobre pedido”, explica en un estudio titulado “Human Age 2.0. Fuerzas futuras en el mundo del trabajo”.
Sin embargo, reconoce, “esta nueva oportunidad plantea la paradoja de la elección: la flexibilidad y la monetización del tiempo muerto es algo positivo frente a la imprevisibilidad de los ingresos y la falta de estabilidad laboral. A medida que el mercado laboral continúa su reconfiguración, la necesidad emocional de seguridad de las personas no va a desaparecer y cada vez más nos preguntaremos ¿quién está cuidando a estas personas, proporcionándoles seguridad en términos de impuestos y social, y quién pagará por ello?”. 

5. ¿Qué deben hacer las empresa tradicionales? 

El estudio “Redefiniendo los límites: Conclusiones del Estudio Global de Alto Dirección” de IBM revela que más de 54% de los directivos están preocupados por enfrentarse a competidores ajenos a su propio mercado. “Los negocios consolidados se ven amenazados por empresas de un tamaño más reducidomás ágiles y con modelos de negocio completamente distintos”, se explica.
Pérez Garrido señala que los mercados deben estar atentos a los modelos de negocio dominantes que se están creando en cada sector. Por ejemplo: Uber en el transporte, Airbnb en la renta de hospedaje, Cornershop en shopping, por mencionar algunos. “Cuando uno de estos modelos esté totalmente maduro y sea muy diferente a lo que hacen actualmente, los modelos tradicionales deberán cambiar”, explica. 
“Por eso, es importante que los modelos tradicionales participen en esa maduración”, señala. Así lo hacen ya muchos bancos que están colaborando en el avance de las empresas fintech.
“Más allá de la amenaza, el mundo empresarial puede aprender y colaborar con estos modelos. ¿Cómo? Ayudando a sus clientes a compartir, ayudando a las redes de colaboración que surgen en cada sector, fortaleciendo sus políticas de Responsabilidad Social Corporativa para tener un plan más relevante en la comunidad, además pueden colaborar canalizando sus recursos infrautilizados”, dice el experto. 

No es para todos

Una encuesta de la IE Business School muestra que las principales motivaciones de quienes crean un modelo de negocio así son: apostar por lo social y generar economías más justas, conscientes y cercanas a las personas. Lo que nos muestra que cada vez encontraremos más modelos así en las actividades que hacemos a diario.
Al final, todo negocio debe cubrir una necesidad constante, tener un mercado y generar liquidez, afirma Rodrigo Arévalo, de Uber México, sin embargo, ¡cuidado!, pues “no todos los negocios pueden ser uberizados”.

lunes, 4 de junio de 2018

TOP CIEN DE MARCAS

¿Que Impulsan a las 100 marcas mas grandes?

Cómo la tecnología, el contenido y la creatividad impulsan a las 100 marcas más valiosas del mundo

El ranking BrandZ Top 100 reveló que el incremento en el uso de datos y las tecnologías de inteligencia artificial o realidad aumentada (AR), combinadas con enfoques de marketing creativos, permitieron que varias marcas globales se potencien. Cuáles son las más valiosas
 
que varias marcas construyan un entendimiento sólido de sus consumidores
Consumir contenido de Netflix, compartir historias en Facebook, descargar contenido en el iTunes de Apple o el servicio de Alibaba Ali Picture contribuyó al crecimiento del valor del Top 100 de marcas globales BrandZ, según dieron a conocer el grupo de servicios de comunicaciones WPP y Kantar Millward Brown.

El incremento en el uso de datos y las tecnologías de intelligence-lead marketingcomo inteligencia artificial (IA) o realidad aumentada (AR), combinadas con enfoques de marketing creativos permitieron que varias marcas construyan un entendimiento sólido de sus consumidores, brinden variedad de opciones, contenido personalizado y experiencias de marca excepcionales.

Ocho de cada 10 son marcas de tecnología o relacionadas con tecnología. Esta categoría continúa dominando el ranking con Google y Apple quienes mantienen los lugares 1 y 2. Amazon llegó a la posición número 3, superando a Microsoft. La compañía de tecnología Tencent ocupa el lugar 5, aumentando tres posiciones desde la medición anterior y superando a Facebook, en sexto lugar.
"Este año vemos un incremento nunca antes visto del valor de marca, impulsado por el crecimiento en diferentes categorías. Tanto los players nuevos como los establecidos demostraron que el ser atrevido y adoptar una visión a largo plazo sobre la construcción de marca es redituable", comentó David Roth de WPP.

Además, agregó: "Las compañías que inviertan en intelligence-led marketing y tengan marcas fundamentadas en el poder de ideas creativas serán las ganadoras en este mundo lleno de innovación, disrupción y cambio".

Pese a la incertidumbre económica y política en muchas regiones del mundo, este año el ranking muestra su mayor incremento en la historia, casi USD 750 mil millones (+21%). Por primera vez también marcas no estadounidenses crecen más que marcas estadounidenses, ya que catorce marcas chinas aparecen en el Top 100 del ranking, comparado con sólo una marca que aparecía en el 2006 (China Mobile). Otras partes del mundo como India e Indonesia, también están mostrando un fuerte crecimiento regional.
 
Algunas tendencias clave a destacar del estudio

Tecnologías de intelligence-led marketing, como inteligencia artificial (IA) y realidad aumentada (AR) permiten a las marcas revivir y prosperar para mantener la relevancia de sus consumidores.

JD.com y HP reaparecen este año en la lista, la última vez que estuvieron fue en el listado de BrandZ Top 100 Global del 2016. El gigante de telecomunicacionesSpectrum (No. 27) lidera la lista de nuevas marcas en el Ranking BrandZ Top 100 Global, llamados Newcomers. También ingresan por primera vez Uber (No.81) e Instagram (No.91).

La marca que más creció el año pasado fue Adidas que entró por primera vez en el ranking en la posición 100. Es también la primera vez que una marca de Indonesia entra en el BrandZ Top 100 Global con su banco BCA en la posición No.99.

Los partnerships son una estrategia importante para que las marcas aumenten su eficiencia. Las líderes continúan subiendo la vara en términos de las expectativas que tienen los consumidores en cuanto a experiencia en cada punto de contacto, tanto online como offline, desde el momento de la prueba, el consumo, la entrega, etc. Es por eso que se hace cada vez más relevante tener socios a largo plazo que ayuden en el proceso.

"Las marcas están ganando en la era del marketing basado en soluciones de inteligencia artificial, esto incluye a negocios como Amazon y Tencent que ponen al consumidor en el centro de todo lo que hacen. Estas marcas usan tecnología para entender las necesidades de los consumidores y aplicar estos aprendizajes en crear un ecosistema de servicios que cumple varias necesidades, permitiendo a los consumidores tener una experiencia similar entre diferentes plataformas", comentó Doreen Wang, Global Head de BrandZ para Kantar Millward Brown.

Por su parte, Martín Schijvarg, Account Group Director de Kantar Millward Brown Argentina, concluyó: "Una vez más, las marcas de tecnología (o relacionadas a las mismas) consolidan su posición en el ranking, demostrando cómo han sabido y siguen adaptándose a las necesidades cambiantes del consumidor. Hasta no hace tantos años, era impensado imaginarse el servicio que brinda Uber o la experiencia cotidiana que tenemos con Instagram y estas marcas ya están dentro de las 100 principales".
 

Fuente: Infobae.com

miércoles, 30 de mayo de 2018

CONCENTRACIÓN ECONÓMICA MINORISTA EN ARGENTINA

La consultora Focus Market relevó la concentración económica en 515 puntos de venta de todo el país vía Scanntech (lector de código de punta de venta), de la cual surge que:

-Alimentos: 18 sobre un total de 260 empresas componen el 60% de la participación de mercado, y el 7% de los fabricantes se llevan el 60% de la facturación.

-Bebidas: 15 sobre un total de 164 empresas tienen el 80% de participación de mercado; y 9% de los fabricantes generan el 80% de la facturación.

-Cuidado personal: 10 sobre un total de 74 empresas tienen el 71% de participación de mercado, y el 14% de los fabricantes genera el 80% de la facturación.

-Limpieza: 6 sobre un total de 52 empresas tienen el 82% de participación de mercado, y el 10% de los fabricantes genera el 80% de la facturación.

-Los 3 mayores fabricantes por categoría en el rubro Pañales se llevan el 97% de mercado; Cerveza, el 97%; Detergentes, el 94%; Jugos en Polvo, 93%; Gaseosas el 91%; Café, un 87%; Pelo, 83%; Yogures, 82%; Lavandina, un 78% y Leche, 70%.

Al difundir el informe, el director de Focus Market, Damián Di Pace, señaló que “estas serían algunas de las categorías donde correspondería realiz ar una investigación sobre concentración y formación de precios en el mercado".

Si se escanea el IPC de abril, resulta que 47 de los 58 productos que conforman la canasta de alimentos bebidas y artículos relevada por el INdEC remarcaron su precio respecto a marzo de este año. Y yendo al detalle, que los que más subieron fueron los huevos (+9,6%) seguidos por la cebolla (+7,6%), la harina (+6,5%), la lavandina (+5,9%) y el queso cremoso (+5,8%), la manteca (+5,5%), la merluza (+4,9%), la cerveza (+4,8%), el queso sardo (+4,6%), la picada común (+4,2) y el dulce de leche (+4,2%).

domingo, 20 de mayo de 2018

COMO LOS SLUDGES NOS PUEDEN CAMBIAR LA VIDA

Imagine que acaba de recibir la enésima llamada telefónica de untelemarketer en relación con una tarjeta de compra de un supermercado que alguna vez se le ocurrió solicitar para ahorrar un puñado de pesos en su gasto mensual en alimentos. En aquel momento, probablemente se haya sentido un econ, que según el último premio Nobel Richard Thaler, es un agente económico que, a diferencia de un vulgar humano, toma decisiones racionales minimizando costos y maximizando su bienestar y el de su familia.
Es muy factible que, lamentablemente, esta estrategia "racional" haya terminado costando cara. Llegaron varios resúmenes consecutivos con comisiones inesperadas, gastos indescifrables, aranceles de mantenimiento y seguros para asegurarse contra eventos improbables. Los saldos impagos fueron actualizados implacablemente con tasas de interés elevadas, haciendo crecer precipitadamente los saldos. Si para cortar por lo sano se toma la opción de cancelar los pagos, vendrán seguramente varias llamadas al call center y, tal vez, trámites a realizar en forma personal.
Pensándolo con la ventaja del tiempo (con el diario del lunes), en aquel momento uno no se comportó como un econ, sino como un humano común y silvestre. Es que un verdadero econ hubiera tenido en cuenta que las empresas también son econs, y que cuando el econ consumidor fue, el econ empresario fue y vino mil veces. Es que por más racionales que creamos que son nuestras decisiones económicas de consumo, nos toca invariablemente bailar con los más feos: los empresarios están más preparados, tienen más experiencia y conocen mucho mejor que nosotros -simples mortales consumidores- los ardides para vendernos lo invendible al mejor precio posible. Se trata de una lucha desigual: las compañías conocen las características de su producto, contratan expertos en marketing y debaten largamente sus estrategias. Los consumidores, en cambio, nos tentamos, nos apuramos y nos equivocamos con demasiada frecuencia. El cliente tendrá toda la razón, como dice el dicho, pero cuánto mejor sería si tuviéramos la racionalidad.


Si esto le ocurrió alguna vez, para no amargarse tanto se puede tener en cuenta que el propio Richard Thaler, experto en conducta humana, estuvo a punto de caer en una trampa parecida. Cuando un amigo le envió un link a una reseña de su libro Nudge publicada en un diario famoso, Thaler se encontró con unpaywall, una restricción de acceso que para leer le exigía registrarse "gratuitamente" durante un período de prueba. Al pope de la economía del comportamiento le pareció interesante la propuesta y dedicó unos minutos a leer la letra chica. El registro incluía proporcionar información de su tarjeta de crédito, y además al expirar el período de prueba, Thaler sería automáticamente inscripto como suscriptor a un costo de 40 dólares mensuales. Para cancelar y evitar ese costo, Thaler debía avisar con 15 días de anticipación, por lo que la oferta de prueba de un mes en realidad fue válida por solo dos semanas. Más aún, las bajas se hacían por teléfono, durante el horario comercial de origen (el diario era británico y él vive en Estados Unidos). Thaler calculó que no hubiese sido raro que, siendo un poco distraído como es, leer un único artículo terminara costándole al menos 100 dólares.
Los nudges del libro que Thaler escribió junto a Cas Sustein son, en su origen, "pequeños incentivos" que pueden tener resultados muy importantes a nivel social. El best seller, escrito ya hace diez años, empieza contando el caso de comedores escolares que resuelven ubicar la comida sana (y no las golosinas) en el rango de visión de los alumnos, lo cual redundó en una modificación muy relevante en el agregado de decisiones hacia una dieta saludable. No son prohibiciones ni imposiciones, sino inducciones apalancadas en los sesgos estudiados. Tal vez, el nudge más famoso sea el que aprovecha el sesgo de default (siempre tendemos a tomar las opciones que se presentan como default) para la donación de órganos: en vez de enunciar que se quiere ser donante, hay que decidir no serlo.
Thaler llamó en un principio a estas técnicas de la suscripción a la revista "nudges malos", pero pronto comprendió que la maniobra debía recibir un nombre específico. Definió entonces estas prácticas como sludges, que en inglés significa lodo o fango, y que refleja la estratagema de algunas compañías de "embarrar" las decisiones de los consumidores. Tras el hallazgo, decenas de tuiteros comenzaron a enviar a la cuenta de Thaler ejemplos personales desludges. Un famoso economista llamado Tim Harford advirtió sobre el caso de un banco americano que cargó "por error" a 100.000 clientes hipotecarios con comisiones extras que aumentaron artificialmente su cuota.
Otros remarcaron que las empresas que ofrecen servicios incorporan con cada vez mayor asiduidad leyendas que intentan convencer al cliente de comprar lo que no tenía en mente. Es común, por ejemplo, que se publiciten seguros, advirtiendo exageradamente los riesgos involucrados y, a veces, hostigando nuestros sentimientos de culpa ("si usted no adquiere este seguro, será responsable de los gastos en caso de accidente fatal suyo o de su familia").

Equilibrio de manipulación


Los sludges no terminan en las empresas. Muchas agencias gubernamentales o dependientes del sector público embarran la cancha, a veces por propia ineficiencia y otras para provocar equivocaciones por parte del consumidor. Llenar una declaración de impuestos parece ser una práctica titánica que jamás se podrá llevar a cabo sin la ayuda de un especialista, y suelen requerir manuales explicativos mucho más extensos que el formulario en sí. Sin duda esta es una muestra de la ineficacia de la burocracia estatal, pero en otros casos surge la duda de si hay un sludge involucrado. Muchas calles no indican con claridad si se permite o no estacionar el auto, pero la ley se presume conocida y los concesionarios del acarreo de coches ganan más si logran captar a ingenuos que dejan su auto en un lugar que a primera vista parece autorizado. Los sludgestambién pueden ser utilizados para la manipulación política, por ejemplo para tratar de complicar el acceso al voto de los grupos que no son favorables a determinados partidos.
La pregunta del millón es por qué estos problemas no se solucionan solos. Desde Adam Smith sabemos que el libre mercado debería ser capaz de compatibilizar la actitud materialista de los individuos y la producción y distribución de los recursos. En esta lógica, las empresas que manipulan deberían perder reputación, luego clientela y, tarde o temprano, dejar su lugar a competidores más honestos.
Los economistas George Akerlof y Robert Shiller, ambos ganadores del Nobel, explican en su libro La economía de la manipulación, por qué este mecanismo podría fallar, dando lugar entre otras fallas a los sludges. Tras enumerar una lista interminable de engaños de empresas a consumidores no corregidos por el mercado, ellos explican que las empresas son especialistas en detectar oportunidades para engañar los humans. Si una empresa no se aprovecha de un sesgo humano, otra lo hará, generando una tendencia automática hacia un "equilibrio de manipulación", donde los manipuladores han agotado todas las posibilidades de engaños a los incautos. Un equilibrio, desde luego, para nada óptimo.
Las empresas pueden continuar embarrando la cancha durante un buen tiempo porque nuestros sesgos cognitivos son sistemáticos, y muchos de ellos son un legado evolutivo de nuestros ancestros. Somos y seremos humans.

INNOVACIÓN EMPRESARIAL

  De qué hablamos cuando hablamos de innovación Una innovación empresarial es un nuevo o mejorado producto o proceso de negocio (o una combi...