jueves, 2 de julio de 2020

CAMPAÑAS QUE ENTRAN POR LOS OJOS

Todos buscamos mejorar nuestras campañas de marketing para llamar más la atención de nuestras audiencias y lograr el posicionamiento adecuado. Una de las maneras más efectivas de hacerlo es a través de la generación de contenido visual.

La razón por la cual las campañas entran por nuestros ojos son conocidas. Pero vale la pena recordarlo:

• El contenido visual es procesado más rápido por el cerebro humano.
• El contenido visual constituye el 93% de toda la comunicación humana.
• El contenido visual es más fácil de entender.
• El video es la opción preferida de contenido visual para los usuarios


Ahora bien, seguramente has leído mucho de este tema para el desarrollo de tus campañas, pero hoy te quiero dar 3 razones por las que debemos seguir potenciando nuestros contenidos visuales.

1. El contenido visual ayuda a captar la atención del público

Las cifras son contundentes. Más de 500 horas de contenido se cargan a YouTube cada minuto y aproximadamente las personas consumen un billón de horas diariamente en los videos del segundo buscados más grande del mundo.

Si nos vamos a la red social más conocida, Facebook, observamos que la tasa de interacción promedio para publicaciones de video es de 6,3%, mientras que la participación promedio para publicaciones sin video es solo de 3,6%.

2. El contenido visual es procesado más rápido por el cerebro humano

Nuestro cerebro solo necesita una décima de segundo para comprender una imagen. Mientras que leer alrededor 200-250 palabras puede tomar un promedio de 60 segundos

3. El contenido visual constituye el 93% de toda la comunicación humana

EL 93% de toda nuestra comunicación es no verbal y el 70% de nuestros receptores sensoriales del cuerpo están en los ojos. Además, el 40% de la corteza cerebral está involucrada en el procesamiento de la información visual y especialmente en la forma en que lo estamos mirando.

Con solo estos 3 datos confirmamos que vivimos en un mundo dominado por la imagen, y cada día más la información que nos llega aparece en este formato, ya sea a través de películas, televisión e, incluso, Internet.

Lo visual en definitiva afecta nuestra comprensión, y nos condiciona a la hora de tomar decisiones, o de realizar elecciones. De aquí la clave de poder dominar este lenguaje visual en el sector empresarial, gracias al que los empleados y los directivos pueden comunicarse de una forma más directa, sencilla, y fácil de entender.

Con la comunicación visual se podrá llegar de una manera directa al público, que es proclive a prestar atención a imágenes antes que a palabras. En el mundo de hoy es de vital importancia relacionarse con los clientes de forma visual. Cuando las empresas dominan su comunicación visual, entonces el mensaje le llega más fácil a todos.

By Ramón Chávez Rosas

NEUROMARKETING. EN BÚSQUEDA DEL TESORO DE LOS CONSUMIDORES

Neuromarketing: en buscar del tesoro de los consumidores

Cada vez más marcas intentan indagar en el subconsciente de sus clientes para entender mejor sus decisiones de compra. 

En el mundo del marketing despierta un especial interés la influencia del cerebro en el comportamiento del consumidor como clave para entender por qué muchas veces no elegimos lo que decimos preferir.

Los distintos estudios en Neuromarketing, Neuromanagement, Neuroeconomía y los aportes de la psicología, la sociología y otras ciencias, nos brindan un poco más de claridad en este proceso que resulta tan simple para algunos y tan complejo para otros.

El neuromarketing intenta indagar ese espacio del cerebro que se conoce como “subconsciente” que es, para muchos, el verdadero tesoro de los consumidores y al que todas las marcas intentan acceder. Lo que se oculta en el subconsciente son necesidades que tienen que ver con la carencia, con lo que la gente quiere, como la comida, la vivienda, la vestimenta, el bienestar, la educación, la protección. Las necesidades son transformadas en deseos cuando el consumidor las asocia a un producto, y ese deseo se convierte en demanda cuando el cliente lo adquiere.
Ricard H. Thaler, premio Nobel de Economía 2017, pionero en cruzar la economía con la psicología (que se conoce como “Economía Conductual”) intenta demostrar cómo el individuo se “desvía” de su comportamiento racional y mezcla sus emociones a la hora de analizar una compra. Ya que nos movemos por una necesidad inmediata e “irracional” las emociones pueden, incluso, dilapidar nuestra economía.
Muchos autores siguen sosteniendo que el recordatorio de las marcas en la mente de los consumidores se logra mediante estrategias y herramientas bien implementadas por el marketing y que el deseo puede simplemente provocarse. Sin embargo, la inteligencia de los negocios no está en analizar lo que los clientes nos dicen que quieren, sino en indagar esas causas que permanecen en su subconsciente y que motivan sus compras pero que no son capaces de expresarlas. De esta manera podremos conocer la verdadera necesidad del consumidor y posicionarnos no sólo en su mente sino también en su corazón.
Resulta evidente pensar entonces que los aportes del Neuromarketing nos ayudan a comprender al consumidor más allá de lo que nos dicen que quieren. Si pretendemos “conquistar su corazón” necesitamos conocer “esa necesidad” para convertirla en el producto perfecto que colme su deseo. Ya no se trata de marcas hablándoles a consumidores sino de personas hablándoles a personas.
Mariela Spezia
Profesora de la Licenciatura en Comercialización de la Fundación UADE

miércoles, 1 de julio de 2020

LÍDERES MÁS MODERNOS QUE SON CAPACES DE ENSEÑAR Y APRENDER DE SUS EMPLEADOS

En una época de incertidumbre, el rol de los líderes se vuelve estratégico. La pandemia de coronavirus generó consecuencias económicas y significó un desafío para un gran número de compañías, incluso aquellas que más avanzaron en materia de innovación tecnológica y transformación digital.
Según un estudio de Deloitte sobre las Tendencias Mundiales de Capital Humano de 2019, los líderes del siglo XXI deberían desarrollar nuevas competencias para poder liderar a través del cambio, aceptar la ambigüedad e incertidumbre y comprender el nuevo universo digital y cognitivo dominado por tecnologías innovadoras. Además, otra encuesta realizada por el Grupo Emprenda, demostró que el 71% de las empresas decían no estar preparadas para garantizar una actuación estratégica en los próximos años, al no tener la cantidad y calidad de líderes necesarios en su organización.
¿De qué forma, entonces, podemos  reducir la incertidumbre y acompañar a nuestros asociados de una forma en que se reduzcan los temores y se apuntale la productividad, independientemente del tamaño de la empresa o sector en el que trabajemos? Sin dudas, la clave es la calidad de gestión, las prioridades organizacionales y el tipo liderazgo, elementos indispensables para identificar las mejores estrategias, garantizar procesos eficientes, y mantener a los asociados  motivados, comprometidos y capacitados, lo que redundará en una gran experiencia de cliente.
Ahora bien, tanto la calidad de gestión, las prioridades organizacionales como el tipo de liderazgo dependen, justamente, del equipo directivo de la compañía, quienes se transforman en la columna vertebral de la organización. De allí que la supervivencia de las empresas esté directamente relacionada con la capacidad de desarrollar líderes de calidad, además de ofrecer productos y servicios que seduzcan a sus clientes. Son los directivos quienes deben cultivar en cada empleado el sentido de pertenencia, ayudando a las personas a encontrar un propósito común que logre el equilibrio entre las expectativas de la empresa y lo que ellas anhelan en su carrera profesional.
Desde Red Hat siempre recomendamos seguir un modelo de liderazgo “abierto”, basado en la colaboración, la descentralización y la confianza e independencia de los asociados. Es decir, proponemos universalizar las metodologías de trabajo que implementamos en nuestra organización con las comunidades de desarrolladores, que son más propensos a la flexibilidad organizacional y capacidad de adaptación. Para esto, publicamos las Open Management Practices, un brief que condensa todo tipo de conceptos y recomendaciones a los fines de facilitar el tipo de liderazgo ideal para estos tiempos.
El Open Management, o Gestión Abierta, consiste en un trabajo participativo entre los líderes y los asociados, en el cual cada miembro del equipo asume un rol más activo en los negocios. Se trata de un modelo que gira alrededor de seis pilares esenciales, buscando empoderar a los empleados a través del ejemplo, escuchando y respondiendo a sus ideas, preguntas, modos de pensar y enfoques. Sólo implementando prácticas de gestión abiertas podremos  enfrentar las incertidumbres del futuro, y al mismo tiempo abrir paso a la innovación y al desarrollo del negocio de forma mucho más rápida, eficaz y sostenible.
Este nuevo tipo de gestión genera líderes más modernos, que son capaces de enseñar y aprender de sus empleados, que saben reconocer sus limitaciones, recompensar a los miembros de sus equipos, y que apuestan a la inversión en desarrollo personal y profesional para sus asociados.  Estos “líderes abiertos” son claros al momento de explicar la función de cada miembro del equipo y la dirección del negocio, y establecen un correcto sistema de incentivos para tal fin, propiciando libertad y autonomía para cada uno de sus empleados. Este tipo de líder se maneja siempre con transparencia, explicando cómo se arribó a cierta decisión, por más compleja que sea, a través de un feedback directo y constructivo.
En definitiva, este tipo de liderazgo se basa en el ejemplo y la inspiración, y no en la autoridad que emana de un cargo gerencial, lo que redunda en una adhesión voluntaria y leal de los asociados, aún en medio de épocas llenas de incertidumbre y en empresas con dificultades financieras.

sábado, 27 de junio de 2020

E-COMMERCE, CLAVE DE LA LOGÍSTICA (Y VICEVERSA)

Dato: 70% de quienes adoptaron el e-commerce continuarán comprando online

La logística es clave para el éxito del e-commerce: conclusión de la pandemia. Quienes lograron resolverlo, tuvieron un resultado comercial bien diferente al resto. 3er. desayuno (virtual esta vez) del año de la Asociación Argentina de Logística Empresaria (ARLOG), a través de la plataforma Zoom y en simultáneo por YouTube. Más de 250 personas fueron parte del encuentro virtual, en el que se debatieron los aspectos logísticos claves que deben tenerse en cuenta para brindar soluciones de e-commerce eficaces.
comercio electrónico
Con la moderación de Alejandro Leiras, director de Capacitación de ARLOG, disertaron Álvaro Herrera Rueda, director de Operaciones de CTT Express España; Sebastián Suárez, socio en Bits0; y Fernanda Onzari Nobua, gerente senior de e-commerce en DIA% Argentina.
Herrera Rueda comentó: “Nuestra experiencia pasó por varias fases. Primero, la actividad se contrajo y debimos adaptarnos a una actividad baja. A los pocos días, se declaró el transporte como esencial y luego pasamos a duplicar la actividad, ya que la única manera de que la sociedad se abasteciera, fuera de la alimentación y la farmacia, era a través del e-commerce, sobre todo en electrónica, mascotas, papelería, ropa y bebidas alcohólicas”.
“En España, el COVID-19 transformó el hábito de compra. Mucha gente se vio en la necesidad de aprender a comprar por Internet, abrirse una cuenta y una vez que probaron se generó un hábito. Si el e-commerce iba en crecimiento, el incremento fue mayor. Debimos buscar alternativas diferentes a las habituales para asumir esta demanda”, indicó.
También: “Tuvimos que cambiar la forma en la que trabajamos. Tenemos 1.100 conductores y debimos proveerles de mascarillas y guantes. A escala operativa, decidimos establecer un protocolo de cero contacto con los clientes, como adaptación necesaria para mantener la actividad. Pero nos encontramos que con los medios tradicionales de reparto no éramos capaces de abastecerlos”.
Por ello, siguió, “nos asociamos con empresas como Cabify para aumentar de una manera eficiente la capacidad de reparto, aprovechando sinergias. Fue una etapa de retos para el sector logístico porque la demanda se incrementó mucho. Con algunos clientes hicimos integraciones exprés con sus sistemas informáticos. Fuimos capaces de adaptarnos a un contexto complejo”.
Luego fue el turno de Sebastián Suárez, quien presentó el relevamiento de una encuesta realizada a 1.000 consumidores de e-commerce en tiempos de pandemia, revelando que las ventas aumentaron un 300% en cantidad de operaciones, con un 50% más de consumidores, y teniendo en cuenta que el turismo desapareció.
“En mayo y junio, el share del e-commerce llegó al 30% de la economía. En tanto, el 70% de los que adoptaron el e-commerce continuarán realizando sus compras por el canal online, lo que nos da un piso de share de entre 12% y 24%. Hoy, el crecimiento de la demanda está 5 años adelantado y, por ende, estamos 5 años atrasados en nuestras capacidades. Esa situación nos obliga a automatizar los procesos e incorporar nuevos jugadores”.
Con relación a la consulta acerca de si la gente volverá nuevamente a comprar a las tiendas o adoptará nuevas formas de consumo, una vez que se arribe a una nueva normalidad, el sondeo arrojó que, mayoritariamente, se verá un distanciamiento social autoimpuesto de por lo menos 6 a 9 meses, por miedo a los rebrotes. “Si bien se espera que la recuperación del consumo se dé recién en diciembre, para las fiestas, se presume que en el verano la mayoría de las personas se aislarán y lo pasarán en sus casas”, señaló.
Por último, Suárez destacó el concepto de “dark store”. Se trata de tiendas en zonas de mucha demanda, que no están destinados al consumidor, sino al picker, una nueva figura creada por el e-commerce. “Son una especie de microdepósitos que se abastecen diariamente y que, en función de conocer el consumo de esa zona, se planifica que ítems son necesarios para satisfacer este tipo de entregas”.
Fernanda Onzari Nobua precisó: “Desde que empezó la cuarentena, las aplicaciones de delivery fueron los grandes salvadores. Tenemos una alianza con Glovo y PedidosYa. El gran valor agregado es que les entregan a nuestros clientes una orden en 30 a 60 minutos, lo que hoy, con nuestra logística, no podríamos hacer. Tienen el tracking del pedido muy aceitado y una personalización muy directa con el cliente. Con PedidosYa estamos integrados a nivel stock y surtidos. Con Glovo lo hacemos de forma manual y lo actualizamos de manera diaria”.
“Por otra parte, en Día% tuvimos que incorporar 100 pickers y más de 50 camionetas para abastecer la demanda y que los clientes tengan una buena experiencia. Esto implicó incluir herramientas tecnológicas y capacitación. Todo esto lo hicimos en 3 o 4 semanas. En ese momento teníamos de 10 a 12 días de entrega y hoy estamos en 24 horas en la mayoría de los 10 puntos de pickup que funcionan como minicentros de distribución”, continuó.
Para concluir, explicó: “Implementamos 2 dark stores. Uno es una tienda 100% exclusiva para la venta online en Ciudad de Buenos Aires. A nivel kpi, mejora los estándares ya que no comparte el surtido con la tienda física. Y el otro dark store está ubicado cerca de Pilar, en la provincia de Buenos Aires. Es una tienda dentro de un centro de distribución con 900 m2”.

PRECIOS: UNA MALA ESTRATEGIA DE PRECIO TIENE UN PRECIO

Posted: 27 Jun 2020 01:40 AM PDT
Ahora que ha llegado el buen tiempo… ¿Cuánto estás dispuesto a pagar por una cerveza? Imagina que te ofrecen dos alternativas: una normalita, a 1,80€ y otra de calidad a 2,60€. ¿Por cuál optarías? ¿Y si te ofrecen tres? La de 1,80€, la de 2,60€ y otra, más barata, a 1,60€.
En un experimento clásico realizado en Estados Unidos, ofrecieron cervezas a dos grupos de estudiantes. A los integrantes de un grupo, les ofrecieron dos cervezas, una a 1,80US$ y la otra, a 2,60US$. Comprobaron que dos de cada tres personas (67%) elegían la de 2,60 US$, la más cara, pero de mayor calidad. A otro grupo de estudiantes les ofrecieron esas dos cervezas y una tercera de menor calidad, a 1,60US$. Nadie eligió la más barata de las tres. Pero el porcentaje de estudiantes que se decantó por la más cara se redujo significativamente (53%) mientras que aumentó el de los que optaron por la cerveza de 1,80US$ (47%). Al ser esta la opción intermedia —ni la más barata ni la más cara— aumentó el deseo de compra.
Ése es nuestro comportamiento habitual como consumidores, especialmente ante productos que no conocemos: desechar el más barato y el más caro.
Y ahora, un caso extremo. Si estuvieras perdido en el desierto, sin ingerir líquido alguno durante tres días, y te toparas con un tuareg que fuera vendedor ambulante, ¿cuánto estarías dispuesto a pagar por un refresco? ¡Lo que hiciera falta! Ese sería el valor percibido por ti… Y el tuareg podría tenerlo en cuenta (su esfuerzo le costaría llegar hasta allí, un mercado virgen, y mantener frescas las latas).
Por tanto, el cuánto estamos dispuestos a pagar por un producto o un servicio es mucho más subjetivo de lo que pudiera parecer en primera instancia. Es una cuestión de percepción, que varía incluso con una misma marca: en el supermercado, una lata de Coca-Cola tiene un precio inferior al medio euro y, sin embargo, en el bar del aeropuerto podemos llegar a pagar hasta tres euros por el mismo envase.

El difícil arte de poner precio.

Saltemos al otro lado de la transacción, es decir, al de la empresa que tiene que poner el precio… Warren Buffett dijo: “La decisión más importante para una empresa es la fijación de precios. Si ésta cuenta con el poder de subirlos sin perder oportunidades de negocio frente a un competidor, es una empresa muy buena. Pero si debe ‘rezar’ antes de subir el precio un 10%, entonces es una empresa terrible.” 
Los profesionales de las ventas suelen ser muy conscientes de la importancia del precio (¡con excesiva tendencia a querer bajarlo!), mientras que los del marketing, no tanto. Idealmente, la estrategia de precio debería ser fijada por Marketing, contando con la colaboración y beneplácito de Ventas, pero la realidad es que muchas veces no lo hace ni Marketing ni Ventas sino Finanzas o directamente la dirección de la empresa. Eso es un error. Hay que involucrar a Marketing y a Ventas.
El precio es, o debería ser, un factor fundamental del marketing-mix. Además, es el único elemento del mix que genera ingresos, el resto sólo genera costes. Sin embargo, la gran mayoría de empresas no fija los precios de forma adecuada.
Según un artículo de Harvard Business Review, menos del 15% de las empresas llevan a cabo estudios sistemáticos antes de decidir un precio. Y, curiosamente, sólo un 9% de las escuelas de negocios imparten clases sobre fijación de precios.
Esta negligencia resulta, como mínimo, chocante, dado que numerosos estudios han confirmado que la fijación de precios tiene un efecto sustancial e inmediato en la rentabilidad de la empresa.
Cuando debas fijar precios, imagínate una diana. Dar en el centro es acertar de pleno, hallar el precio óptimo. Con un doble objetivo, económico y estratégico. El económico es evidente, se trata de maximizar el beneficio, considerando que el precio influye sobre el margen y sobre la demanda, o sea sobre el número de productos / servicios que vayas a vender.
El estratégico es mucho menos obvio: el precio es parte de la estrategia competitiva de una empresa, tiene que ver con la marca, con el posicionamiento e incluso con la historia de la compañía. Hay muchas empresas que se olvidan de ese objetivo estratégico y se centran en el económico, abusando de descuentos, promociones, canales tipo outlet, etc, y, aunque a corto plazo maximicen el beneficio económico, a largo plazo pueden destruir su marca.
Al establecer un precio, cualquier negocio tiene en cuenta el coste. El Coste es fundamental, pero también lo son otros dos factores menos evidentes, y que también empiezan por C: Competencia y Cliente. El precio se puede fijar a partir de cualquiera de ellos, pero lo recomendable es utilizar una mezcla de los tres.
En mercados muy ‘comoditizados’, donde todos los competidores tienen propuestas muy indiferenciadas y el cliente elige por precio, tiene sentido basarse en el coste y en la competencia.
En cambio, en mercados muy diferenciados, el valor percibido por el cliente debe ser el principal criterio. ¿A partir de qué factor fija los precios Ferrari? Está muy claro, lo hace en función del valor percibido por los clientes. Ferrari es una marca muy potente, enfocada a personas con mucho dinero y amantes del motor.
Hermann Simon, autoridad mundial en materia de precios, es el principal “predicador” de la necesidad de gestionar para el beneficio a partir del precio. Simon defiende que el precio es un generador de beneficio mucho más eficaz que el aumento de ventas (le he visto demostrar cómo un aumento del 10% del precio genera mucho más beneficio que un aumento del 10% en las ventas).
El experto alemán argumenta que lo más importante en la gestión de precio es entender y cuantificar el valor que percibe el consumidor, para poder así maximizar tanto el precio como el beneficio.
Otro aspecto a tener en cuenta es la elasticidad de la demanda al precio, es decir, en cuánto se reduce o aumenta la demanda ante cambios en el precio. Con la dificultad de que, si bien conocemos nuestros costes, desconocemos cuántas unidades venderemos si cambiamos el precio.
No es fácil acertar en ese análisis. Cuantos más productos y más segmentos de clientes tengamos, más complejo resulta predecir cómo cambiará el comportamiento de compra si variamos los precios.
Y, claro, también están los competidores, que no se quedarán de brazos cruzados, sino que reaccionarán a nuestros cambios de precios: posiblemente, modificando los suyos, afectando así a nuestras previsiones de venta. Una dificultad adicional es si nuestro producto tiene precios diferentes en función del momento de compra, del canal o de si forma parte de un lote.
Podemos distinguir dos extremos en la elasticidad de la demanda: una curva totalmente inelástica (hagamos lo que hagamos con el precio, lo subamos o lo bajemos, vamos a vender lo mismo) o totalmente elástica (si bajamos un poco el precio, vendemos mucho más). Es un modelo teórico, pero es interesante probarlo en la realidad de nuestros negocios. En los entornos digitales es fácil probarlo y se puede medir muy rápido. Subes el precio y mides la conversión. Jugando así, percibes lo elástica o inelástica que es la demanda, y puedes llegar a atinar con el precio óptimo.

Pricing, estrategias y técnicas. 

En junio de 2007, el iPhone, el primer teléfono móvil de Apple, salió a la venta en Estados Unidos a un precio de 599 dólares, claramente por encima del de los productos de su gama. Aun así, la empresa de la manzana desató de nueva la locura. Tras colas de más de 48 horas, se vendieron todas las unidades y se agotaron las existencias. Éxito total. Dos meses después, en septiembre de 2007, Steve Jobs anunció que el precio del iPhone bajaba a 399 dólares… Aunque para los más pacientes, ésta era una gran noticia, se desataron todo tipo de quejas de los que ya lo habían comprado. Fue tal el alud de críticas que Steve Jobs se disculpó públicamente por la brusca variación de precio y dio la opción de recompensar a quienes habían comprado iPhone al precio original con un vale por 100 dólares a consumir en las tiendas de Apple.
Muchos expertos en marketing pusieron el grito en el cielo ante tamaño error estratégico de Apple. La realidad es que, por mucho que Jobs se disculpara, el nuevo precio provocó nuevas avalanchas de compras. Es decir, iPhone había logrado grandes ventas a 599 dólares y las volvía a lograr a 399 dólares… Desde luego, la reducción de precios del iPhone no fue ninguna medida desesperada por malos resultados comerciales.
Según la Wharton Business School, Apple aplicó una táctica de pricing, la de la “discriminación temporal de precios”. El objetivo: cobrar, a cada segmento de consumidores, el precio exacto que estuvieran dispuestos a pagar. Puede parecer una táctica novedosa, pero en los zocos árabes la descubrieron hace unos cuantos siglos…
Simplificando, podemos distinguir tres estrategias básicas de precio: igual, por encima o por debajo del mercado. Decantarse por cualquiera de ellas tendrá mucho que ver con la diferenciación e innovación del producto, pero también con la capacidad de la empresa de lograr que el consumidor se sienta el ser más afortunado de la tierra por disponer y hacer uso de su producto. Si el cliente, al adquirir el producto, se siente Superman, tendremos todo el margen del mundo para elevar el precio.
La percepción del valor por parte del cliente o del consumidor se relaciona no sólo con el producto sino también con la comunicación del valor por parte de la empresa. Si llegamos hasta el consumidor final, tenemos que conocer muy bien sus hábitos y motivaciones de compra. Y también tenemos que explicarle muy bien por qué nuestro producto vale lo que vale. Y eso sirve tanto si nuestro precio es alto o si es bajo.
Ikea es un magnífico ejemplo. La empresa sueca explica muy bien por qué es “barata”: no lo es por mala calidad o mal servicio, sino porque su propuesta es diferente e inteligente (auto-servicio, auto-traslado y auto-montaje).
Existen muchos métodos y tácticas para fijar los precios. A menudo, esos métodos tienen que ver con la psicología, para incrementar el valor percibido del precio. Los llamados precios psicológicos, es decir, los que tienen decimales y con céntimos, hacen creer al consumidor que se está llevando el producto a un precio mejor. Son más difíciles de sumar o calcular mentalmente por lo que el consumidor le da menos vueltas. Si en periodo de rebajas, un producto que tenía un precio de 13 € ahora es de 10 €, para el cliente es fácil ver que le descuentan 3 €. Si, en cambio, su precio ha bajado a 9,97€ resulta menos evidente el descuento – se necesitan algunos segundos para percatarse- y el impacto de la rebaja es mayor. Hay que tener en cuenta que el cliente de rebajas va adquiriendo artículos diversos, siendo más compleja la suma de precios en su cabeza.
Los grandes almacenes saben muy bien las ventajas de los precios psicológicos y el impacto que tienen para que sus clientes llenen con más voracidad sus carros de compra. Se suele decir que ‘la mejor forma de vender un reloj de 2.000 US$ es poniéndolo al lado de uno de 10.000 US$’. Es lo que se llama anclaje (“anchoring”).
Otro ejemplo es la ‘regla del 100’, que describió Jonah Berger. Consiste en maximizar la percepción de un descuento por parte del consumidor. Según Berger, si el precio está por debajo de 100, es mejor utilizar un porcentaje para expresar el descuento, mientras que, si está por encima de 100, es preferible comunicar el valor absoluto. Imaginemos una tienda de electrodomésticos en rebajas. En dos electrodomésticos concretos, uno de 60€ y otro de 150€, aplica un descuento del 20%. Por tanto, el precio del de 60€ baja 12€ y el de 150€ baja 30 €. La ‘regla del 100’ dice que es mejor comunicar el número más elevado, porque el consumidor percibirá que el descuento es mayor. Por eso, en el electrodoméstico de 60€ recomienda comunicar que la reducción es del 20% (mayor que 12) y en el de 150€ que es de 30€ (es mayor que 20).
En síntesis, las diferentes estrategias y técnicas de ‘pricing’ están muy relacionadas con el grado de ventaja competitiva de la empresa y el producto. A mayor ventaja competitiva (mucha diferenciación, por calidad, innovación…), mayor libertad para fijar el precio. Si la ventaja competitiva es baja, la estrategia ideal es intentar el liderazgo por coste.
La consultora Daemon Quest Deloitte apuntó muy bien unas reglas de juego que las empresas deben tener claras:
  • Un precio competitivo no equivale a mal servicio (ejemplos: Zara, H&M, Ikea…)
  • El precio puede ser clave para captar clientes, no para retenerlos (quien entra por precio, se marcha por precio)
  • Competir solo por precios está al alcance de unos pocos (generalmente, gigantes, como Wal-Mart)
  • Posicionarse sólo por precio debe ser una estrategia a largo plazo (si se es caro, se es caro siempre y si se es barato, se es barato siempre)
  • Quien vende a precios bajos debe explicar por qué
  • Las guerras de precios perjudican a todos, incluido a quienes las desatan
  • Los mejores precios son los más rentables

En conclusión, una buena estrategia de precios es clave porque tiene un impacto directo y rápido en el resultado de la empresa, superior al que tendría un incremento en las ventas o una reducción en la estructura de los costes. Eso sí, acertar a la hora de fijar el precio no es fácil. Es un arte complejo que requiere mucho análisis de datos y mucha puntería. ¡Fallar en el precio puede salir muy caro!…


Enrique de Mora. Conferenciante, escritor y consultor en Management. Autor de “Seduce y Venderás” y “Funny-Pop”, entre otros libros, Descubre más en www.enriquedemora.com Síguelo en RSS: @enriquedemora

viernes, 26 de junio de 2020

EL DESAFÍO DE LLEVAR AL MUNDO UNA CERVEZA ARGENTINA

Una tienda líder en Inglaterra, un tren de alta velocidad en Francia, una feria en Angola o un restaurante en China pueden albergar una porción de la Argentina: al igual que en sitios de otros 21 países, allí se puede tomar la cerveza más tradicional del país, la Quilmes Cristal. Éste es el fruto de un modelo de expansión aplicado por Cervecería y Maltería Quilmes para introducir su producto en los mercados más competitivos, bajo la consigna "En cualquier parte del mundo, donde haya un argentino que haya una Quilmes".
Además de los cuatro países mencionados, la marca está presente en Estados Unidos, México, Canadá, Panamá, Honduras, Costa Rica, Puerto Rico, Guyana Francesa, Colombia, Brasil, Chile, Uruguay, España, Francia, Italia, Suecia, Reino Unido, Angola, China, Corea y Australia. Están también, pero en forma indirecta, en Holanda, Alemania, Suiza, Finlandia. Este desafío suena mayor aún, si se tiene en cuenta que la Argentina no es un país cervecero.
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Valor de marca

Los volúmenes de exportación crecieron 8% anual en promedio durante los últimos diez años. Aun así, el negocio de la marca en el exterior, donde vendió en los últimos dos años 112.200 hectolitros, no es de volumen, según explica Javier Nougués, gerente de Exportaciones de Cervecería y Maltería Quilmes. "La posibilidad de vender Quilmes en el exterior se da por el valor que el consumidor le da a la marca Quilmes, ya que se convierte en un producto Premium con un costo más alto y para ocasiones especiales", señala.

Gustos son gustos

El producto que se exporta es uno solo, Quilmes Cristal (una Pilsen Lager), pero sus presentaciones varían según los gustos de cada país. "En América latina se prefiere la lata, mientras que en Europa reina el porrón, porque la lata no es vista como premium". África tiene otra particularidad, que es que se está pasando de ferias informales a supermercados inmensos, con lo cual, para lograr más rentabilidad y poder afrontar los mayores costos de entrar en un gran retail , la marca pasó de porrón a lata.

"inadaptados" en China

Paradójicamente, la clave para ganar en el mercado chino, cuenta el ejecutivo de Quilmes, es no adaptarse. Al ser un mercado tan atractivo, las marcas se adaptan al gusto local, pero lo que los chinos valoran de Quilmes es que es 100% argentina. "Por ejemplo, en China las cervezas tienen 3% de alcohol, porque todas se adaptan al paladar chino, pero Quilmes sigue con el 4,9% que tiene en todo el mundo", comenta Nougués. En el mercado australiano, donde hay una gran comunidad china, sucede lo mismo.

A salvo de crisis

Una ventaja de estar en varios países es que, al no centralizar el negocio en un solo lugar, se pueden tener ventas sostenidas a nivel general, a pesar de las crisis que se produzcan en un sitio específico. En tanto, para sortear la caída de competitividad, que sufren las empresas en la Argentina, Quilmes racionaliza recursos internos, unifica el calibre de producto (por ejemplo, todas botellas de 355 cc) y optimiza el proceso de producción.

Acciones a medida

Para 2013, la cervecera estima un crecimiento en mercados como Inglaterra (donde compiten más de 700 marcas), Honduras, España y México. Para eso, desarrollan acciones a medida para cada mercado, que van desde la incursión en otros canales de venta hasta el lanzamiento de nuevas presentaciones (12 packs, 6 packs, lata 473).

ALTER ECO - ECONOMISTAS Y ABOGADOS, UNA SOCIEDAD A PUNTO DE PERDER EL JUICIO

21 de abril de 2013  
¿Por qué los tiburones no se comen a los abogados cuando los encuentran nadando en el fondo del mar? Cortesía profesional. Chistes de especialistas en derecho hay miles, y en general se ríen de la falta de escrúpulos en este campo. Los de economistas, en cambio, resaltan el lugar común que remite a gente aburrida y alejada de la realidad. Sin embargo, aún con estereotipos distintos, ambas disciplinas están cortejándose cada vez más a nivel académico. La denominada "economía del derecho" trata de unir culturas, creencias y hasta lenguajes distintos para construir una zona de proyección mutua.
"Parece mentira que ambas carreras, siendo ciencias sociales que lidian con problemas con tantos puntos en común, tengan tan poca interacción", cuenta Pamela Tolosa, una abogada que da clases en la Universidad Nacional del Sur (Bahía Blanca) y trabaja en un grupo multidisciplinario con economistas, que ya produjo trabajos que están siendo incorporados en fallos judiciales. "En Estados Unidos, los abogados tienen que hacer primero una carrera distinta, y muchos eligen economía, con lo cual la colaboración es mucho más habitual. En América latina estamos menos acostumbrados al trabajo conjunto", sigue Tolosa.Los cruces se acentuaron en los últimos años con el desarrollo de la economía del comportamiento y la economía experimental, que están aportando descubrimientos que sirven para mejorar el diseño y la aplicación de leyes. Hugo Acciari, también de la UNS, cuenta una historia que vincula a un trabajo de economía conductista y psicología experimental con el proyecto de Código Civil y Comercial argentino, que en su artículo 1710 habla sobre el "Deber de prevención del daño": "Toda persona tiene el deber, en cuanto de ella dependa, de: a) evitar causar un daño no justificado; b) adoptar, de buena fe y conforme a las circunstancias, las medidas razonables para evitar que se produzca un daño, o disminuir su magnitud; si tales medidas evitan o disminuyen la magnitud de un daño del cual un tercero sería responsable". Acciari sostiene que, por más bienintencionada que sea la norma, será de difícil aplicación en tanto la psicología cognitiva ya demostró que en situaciones en las que muchas personas son testigos de un ilícito, la responsabilidad tiende a diluirse y suben las chances de que nadie actúe.
El académico de la UNS alude al denominado "efecto Genovese" o "efecto transeúnte", muy popular en los más recientes libros de economía no convencional. El 13 de marzo de 1964, Kitty Genovese, una joven que trabajaba en un bar de Manhattan, fue apuñalada a 30 metros de la entrada de su edificio, en Brooklyn, y murió a las pocas horas. Hubo más de 30 testigos que vieron o escucharon algo fuera de lo común, pero nadie llamó a la policía. A Bibb Latané y John Varley, psicólogos de la Universidad de Columbia, el hecho les llamó mucho la atención y contrataron un actor para que simulara ataques epilépticos en distintas locaciones de Nueva York. Y hallaron que las chances de que alguien ayudara al actor eran mucho menores en una hora pico en Times Square (con responsabilidad altamente diluida) que en una calle con muy pocos transeúntes. "Si la intención [del proyecto de Código] es prevenir, es importante que quienes puedan hacerlo de modo más efectivo, rápido y sencillo «sientan» que deben ser ellos y no otros, quienes deben hacerlo", marca Acciari.
La dilución de la responsabilidad que se da con el "efecto transeúnte" es un resultado que en su momento quedó encapsulado en revistas académicas de psicología y en la última década saltó a la literatura de management y economía de autoayuda, con consejos prácticos que surgen de allí. Por caso: que no conviene mandar mails grupales si se pretende que del otro lado se accione, sino correos individuales.
El grupo de Bahía Blanca de análisis económico del derecho usó modelizaciones matemáticas típicas de esquemas de economía para atacar dilemas de procesos judiciales. Por ejemplo, demostraron que ser insolvente no es meramente una variable exógena, sino que puede resultar de una decisión racional y que eso repercute en las medidas de prevención que se adopten para prevenir daños. O que es mejor usar fórmulas para calcular indemnizaciones por daños personales que no hacerlo. O que la tasa de interés que fijen los jueces no sólo determina ganadores y perdedores, sino que influye en qué medidas se tomen para prevenir daños y cuánto duren los juicios.
Ignacio Mazzocco es un abogado de 36 años que fundó y dirige la ONG La Noble Igualdad, destinada a "traducir" el sistema legal argentino (para muchos oscuro y encriptado) para personas no especializadas en derecho. En sus trabajos, Mazzocco utiliza conceptos que vienen siendo analizados y modelizados por la economía del comportamiento, como la "ignorancia racional": en determinadas situaciones, es más el costo (en tiempo, sobre todo) de informarnos sobre determinados temas que el impacto (o beneficio) que pueda tener informarnos sobre esas cuestiones. ("Por caso, leer completas las plataformas de los partidos políticos antes de emitir nuestro voto", grafica Mazzocco).
Así, las fronteras entre la "economía del derecho" y las corrientes de comportamiento y experimentales se van diluyendo. Y lo mismo sucede con otro vecindario cercano, el de la economía institucional. Mariano Tommasi, profesor de la Udesa y un referente académico en este último campo, destaca que las nuevas zonas híbridas tienen protagónicos más compartidos entre abogados y economistas. "En décadas anteriores, los economistas estábamos acostumbrados a «colonizar» con nuestro enfoque los nuevos terrenos que abordábamos, a la [Gary] Becker. Hoy el diálogo entre las dos disciplinas es mucho más parejo", resalta.
Cuando conversó el jueves a la mañana con la nacion, Tommasi estaba en Ezeiza, volviendo de Washington, donde presenció las recientes discusiones por la deuda argentina que tienen un intercambio muy intenso y periódico entre economistas y abogados. "Este desdibujamiento de las fronteras de ambas disciplinas es un fenómeno de la última década", explica.
¿Podrán los economistas y los abogados, en un futuro cercano, trabajar en armonía y con un idioma y un enfoque que los acerque más de lo que están hoy? ¿Incorporarán las carreras de grado en la Argentina más currícula cruzada entre estos dos mundos? Y, lo más importante: ¿seguirán los tiburones en el fondo del mar evitando comerse a los abogados por cortesía profesional? Su Señoría, la fiscalía se retira, no tiene más preguntas.

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